10 Recetas saludables que no tienen gluten

10 Recetas saludables que no tienen gluten

Para prevenir o revertir algunos daños causados por el gluten, la recomendación es elaborar recetas saludables; desde Kitchen Academy aconsejamos sustituir la harina de trigo por otras, como la harina de arroz, de trigo sarraceno, de maíz o de patata.

Recetas saludables sin gluten para preparar en casa

Crepes de trigo sarraceno

Puedes hacer crepes saladas o dulces.

Ingredientes:

  • 1 taza de leche tibia (si serán dulces)
  • 1 rama de canela
  • 1 taza de trigo sarraceno, hidratado desde la noche anterior
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de miel
  • ½ cucharadita de sal marina

Si serán saladas

  • 1 taza de caldo de verduras o agua
  • Especies como albahaca, comino, pimienta negra, tomillo, orégano, etc.
  • Aceite de oliva extra virgen

Elaboración:

Retirar el agua del trigo sarraceno y mezclarlo con la leche o el caldo de vegetales, agregar el huevo, la miel y la sal. Batir todo muy bien hasta que quede una mezcla homogénea. Calentar la sartén y agregar el aceite de oliva; una vez bien caliente, agregar un cucharón de la mezcla. Esperar unos minutos a que cocine; voltear la crepe, esperar a que dore bien y retirar. Repetir este proceso hasta terminar la mezcla.

Para rellenar las crepes, puedes usar aguacate, humus de garbanzo, salteado de vegetales, tomates frescos con tomillo y aceite de oliva, mermelada, queso, jamón, etc.

Tostadas de arroz o maíz

Las tostadas de arroz o maíz son un desayuno que te puede resolver cualquier día; solo basta con calentarlas un poco en el horno y agregar las mezclas que más te gusten, para que disfrutes de varias recetas saludables, como guacamole, huevos revueltos, queso rallado con pimienta y aceite de oliva, sofrito de tomate, cebolla y especies.

Atún al ajillo

Ingredientes:

  • 3 ruedas gruesas de atún
  • 1 cabeza de ajos
  • Aceite de oliva
  • Perejil
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Para esta receta saludable, corta el atún en tamaño bocado, agrega sal y pimienta. En una sartén agregar aceite de oliva, esperar que caliente y poner los pedazos de atún. Dejarlos dorar por todas las caras. Bajar el fuego y dejar cocinar por unos cinco minutos. Retirar el atún, agregar más aceite a la sartén y cuando esté caliente, añadir los ajos triturados, dejar que se doren y luego agregar el perejil picado. Una vez cocidos ambos ingredientes, volver a introducir los pedazos de atún, revolver todo muy bien para que el atún se impregne de los aromas y sabores del ajo y perejil. Servir bien caliente y acompañar con patatas.

10 Recetas saludables que no tienen gluten

Pasta sin gluten a la carbonara

Ingredientes:

  • 250 gramos de pasta corta o larga a base de maíz (sin gluten)
  • Tocineta cocida
  • Aceite
  • 2 dientes de ajo
  • 4 huevos
  • Queso parmesano
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración:

Para esta receta saludable debes cocinar la pasta con un poco de sal durante 7 minutos, de forma tradicional; luego escurrirla, dejar enfriar y agregar el aceite de oliva. Picar los ajos, batir los huevos, y mientras, se calienta una sartén a la que se añade la tocineta picada; una vez cocida, agregar los ajos y los huevos, salpimentar y revolver hasta que cuaje bien la mezcla. Añadir la pasta, agregar el queso parmesano y la pimienta y a disfrutar.

Galletas sin gluten

Ingredientes:

  • 1 huevo
  • 200 gramos de harina de maíz sin procesar
  • 2 cucharadas soperas de azúcar
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla

Elaboración:

Mezcla el azúcar y la mantequilla hasta que se integren bien; agrega el huevo y sigue batiendo e integrando el resto de los ingredientes y deja para el final la harina de maíz.

Una vez integres todos los ingredientes, dejar reposar la masa por unos quince minutos. Luego, estiras la masa del grosor que te guste y haz las galletas redondas cortándolas con un molde. Para evitar que se peguen, espolvorea harina de maíz mientras las preparas. Ponlas en una bandeja antiadherente y hornea durante 10 o 15 minutos a 150º.

Lengüitas de gato sin gluten

Ingredientes:

  • 50 gramos de azúcar morena
  • 1 cucharadita vainilla
  • 3 huevos
  • Media cucharadita de sal
  • 0,2 gramos de estevia fresca
  • 50 gr almendra molida
  • 50 gr harina de arroz integral

Elaboración:

Separar las claras de las yemas de huevo. En un bol batir el azúcar morena con las yemas de huevo y la vainilla hasta que crezca el doble. Batir las claras a punto de nieve y reservar. Tamizar los ingredientes secos: harina de arroz, almendra molida, estevia y la sal, e incorporar a la mezcla de huevos. Luego incorporar en tres partes las claras a punto de nieve, con movimientos envolventes suaves. Echar la mezcla en una manga pastelera y extenderla en forma de lenguas pequeñas en las bandejas o moldes antiadherentes. Hornear a 180º por unos 15 minutos.

Sabrosa tarta

Ingredientes:

  • 1 taza harina de almendras
  • 1 taza harina de coco
  • 1 taza harina de avena
  • 1 taza leche de almendras
  • 1/2 taza de azúcar morena
  • 1/2 taza aceite vegetal
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • Jugo de un limón grande
  • 3 huevos
  • ½ taza de uvas pasas

Elaboración:

Batir los huevos, el azúcar, vainilla, aceite vegetal, jugo de limón, el polvo de hornear y el bicarbonato. Agregar los ingredientes secos comenzando por las harinas (avena y almendras) y mezclar bien. Añadir la harina de coco y la leche, mezclar y echarle las uvas pasas.

Verter la mezcla en un molde engrasado y enharinado, llevar al horno que debe estar precalentado, y hornear durante 40 minutos.

Galletas de doble chocolate

Ingredientes:

  • 1/2 taza cacao oscuro en polvo
  • 2 tazas de semillas de girasol crudas, sin sal
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/2 taza miel
  • Chispas de chocolate

Elaboración:

En una procesadora triturar las semillas de girasol hasta que quede una pasta; agregar cacao, miel y polvo de hornear. Batir hasta que todo se integre. Con la mano, tomar porciones de masa pequeñas, bolear y poner sobre la placa antiadherente. Agregar tres chispas de chocolate a cada una; hornear durante 15 minutos a 180 °C.

Tarta de naranja y patata

Ingredientes:

  • 200 gramos de almendra molida sin gluten
  • 200 gramos de patata cocida machacada
  • 150 gramos de azúcar
  • 200 gramos de mantequilla
  • 4 yemas
  • Zumo de media naranja
  • Ralladura de una naranja
  • 1 cucharada de levadura sin gluten

Para la cubierta:

  • 180g azúcar glas sin gluten
  • Zumo de media naranja

Elaboración:

En un bol batir el azúcar y la mantequilla hasta crear una masa homogénea; agregar una a una las yemas de huevos y seguir batiendo. Añadir la harina de almendra, la cáscara y el zumo de naranja y la patata cocida desmenuzada. Batir las claras a punto de nieve y añadir en dos partes a la mezcla. Llevar al horno precalentado a 180º durante 40 minutos. Para la cubierta, mezclar lentamente el azúcar glas con el zumo de naranja y calentar a fuego lento hasta que quede líquido. Dejar enfriar para que endurezca y cubrir la tarta.

Helado de plátano sin gluten

Ingredientes:

  • 130 gramos de chocolate amargo
  • 3 plátanos maduros
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 60 ml. de leche

Elaboración:

Cortar los plátanos en rodajas y congelar por 4 horas. Retirar del congelador y colocarlos en una batidora, agregar el chocolate oscuro triturado, la vainilla y la leche, y batir hasta que todo se integre. Verter la mezcla en molde bajo y extenderla de manera uniforme. Congelar durante una hora. Servir con hojitas de menta.

Acostumbra a tus hijos a que coman de todo

Acostumbra a tus hijos a que coman de todo

El tema de la alimentación despierta muchas dudas y preocupaciones, especialmente en los padres de niños en edad escolar; o incuso antes, cuando es necesario comenzar a introducir en sus dietas alimentos nuevos, o se cambia del biberón a otros alimentos como las papillas y a trozos de comidas sólidos.

Una vez que los niños tienen más claridad acerca de los gustos de los diferentes alimentos, tienen más resistencia a probar y a consumir algunas comidas, y casualmente a aquellas que les proporcionan los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Los padres, en su afán de hacer que los niños coman de todo, prueban diferentes fórmulas, desde los trucos del avioncito y el trencito, hasta los premios, que consisten en darles dulces y helados, lo que se convierte en un error al reforzar ese comportamiento de negación y resistencia.

Otros buscan respuestas en una escuela de cocina infantil, donde, sin dudas los niños se conectan con el mundo de las comidas, de las preparaciones, y comienzan a familiarizarse con el origen de los alimentos, y, lo más relevante, sobre la importancia de una buena alimentación, de manera de que se acostumbren a comer de todo.
Acostumbra a tus hijos a que coman de todo

¿Cómo acostumbro a mis hijos a que coman de todo?

Para esta pregunta hay tantas respuestas como padres preocupados por el tema, pues cada quien tiene un método propio, o adopta el que a su vez aplicaron sus padres, abuelos o amigos; también están los que siguen los consejos del pediatra; pero al final, los niños son quienes determinan sus dinámicas alimenticias.

Enseñarles con el ejemplo

Si los niños ven que sus padres y hermanos mayores comen todo lo que está en el plato, seguirán ese patrón, y seguramente se acostumbrarán a comer de todo y en las cantidades que les corresponden.

Comer todos juntos

Sentarse a la mesa como un ritual sagrado es otra forma de que acostumbres a tus hijos a que coman de todo, pues sabrán que es un momento dedicado única y exclusivamente a comer y a alimentarse hasta el final de cada ración.

Darles lo que necesitan

Es necesario dar a los niños las raciones de comida de acuerdo con su edad y con sus necesidades, sin pretender que coman la cantidad que consumen los adultos, y tampoco los sabores fuertes a los que algunos mayores están acostumbrados, como salsas, excesos de aliños, picantes, etc.

Presentarles platos atractivos

La presentación de los platos es otro elemento que puede contribuir a que tus hijos coman de todo, pues no es lo mismo servirles una ensalada, mezcla de lechugas, tomates, maíz, etc., que hacerle figuras, caras y dibujos que despierten su imaginación y sus ganas de probar.

Inscribirlos en una escuela de cocina

Una de las opciones más buscadas por los padres en los últimos años son los cursos de cocina para niños, debido a los múltiples propósitos que se alcanzan, entre los que están:

  • Su acercamiento a la cocina
  • Satisfacer su curiosidad por la preparación de recetas
  • Conocer acerca de la importancia de la nutrición
  • Aprender a preparar lo que más les guste
  • Conocer todo sobre los alimentos (origen, formas de prepararlos, aportes nutricionales, etc.)

¿Cómo ayuda una escuela de cocina para niños?

Son muchas las ventajas que tenemos cuando inscribimos a los niños es una escuela de cocina, y las vamos notando desde el primer día, cuando al llegar a la casa no paran de hablar de lo que hicieron, cómo lo hicieron y lo que aprendieron. Entre estas ventajas están:

El trabajo en equipo

La colaboración y cooperación son valores que se refuerzan en los niños cuando hacen talleres de cocina diseñados exclusivamente para ellos, y que, sin duda, terminarán marcando sus acciones en otros ámbitos.

Desarrollo de hábitos de higiene

Este es otro aspecto importante, pues conocen la importancia de lavar las frutas y verduras antes de procesarlas, así como a mantener la limpieza de las áreas de trabajo.

Aprendizaje y diversión

Uno de los aspectos que juega a favor de la cocina es el aprendizaje mediante el entretenimiento y la diversión. Atrás quedaron el estrés y la angustia por cocinar y preparar alimentos para darle paso a la preparación de recetas mediante la conversación, la respuesta a las dudas que surgen, los comentarios acerca de las preparaciones y las experiencias en las familias, y un sinfín de temas que brotan permanentemente.

Destrezas para ser más cuidadosos y seguros

En los talleres de cocina para niños aprenden a tener más cuidado en cada preparación, por lo tanto desarrollarán destrezas en la manipulación de los alimentos, así como en los utensilios de cocina, lo que a su vez les dará mayor seguridad estando en esta área.

Aprenden a comer de todo

Lo más importante que logran los padres cuando inscriben a sus hijos en una escuela de cocina es que harán que coman de todo, no solamente por la necesidad de utilizar todo tipo de ingredientes, sino porque serán los autores de lo que preparen, sirvan y degusten al final de la jornada. Se trata de que incluyan en sus menús vegetales, verduras, proteínas, legumbres, carbohidratos y frutas, cuyos aportes son esenciales para su crecimiento y desarrollo, y, aún mejor, a prepararlos de manera que puedan formar parte de su dieta cotidiana.

Los talleres de cocina para niños tienen la particularidad de enseñarles a hacer comidas divertidas y atractivas con aquellos ingredientes que tradicionalmente han sido considerados aburridos, de sabor poco agradable o que les resultan molestos. Además de lo que aprendan, notarás el impacto que tendrá en tus hijos una escuela de cocina, al sentirlos más espontáneos, más dispuestos a colaborar y a participar desde la selección de los menús hasta la escogencia de los ingredientes para las preparaciones, nuevas ideas sobre recetas y otros beneficios que percibirás más allá de las degustaciones.

La importancia de la buena alimentación

La importancia de la buena alimentación

Actualmente muy poca gente duda de que la alimentación está directamente asociada a la salud, de allí la frase “somos lo que comemos”, pues en la medida en que atendamos la forma de comer, estaremos dándole al cuerpo un determinado tipo de salud. Es bien sabido que comer en abundancia no es la clave de una buena alimentación, o comer poco, pues en ambos no se está tomando en cuenta la importancia de la calidad de los alimentos ni las combinaciones adecuadas que requiere el organismo para su funcionamiento.

Una de las formas de aprender acerca de la importancia de la buena alimentación es a través de un taller de cocina en familia, donde todo el grupo se involucre y tome conciencia de los resultados de llevar una alimentación sana, es decir balanceada.

¿Cómo aprender sobre la importancia de la buena alimentación?

Una buena manera de saber con más certeza y conciencia sobre la importancia de la buena alimentación es involucrarse en la cocina, conocer acerca de ingredientes, nutrientes, combinaciones para potenciar los beneficios de algunos alimentos, así como la necesidad de consumir alimentos de todos los grupos.

Esta información es la base de un taller de cocina e incluye además lo que se debe saber acerca de los factores que intervienen tanto en el desarrollo del niño como en la satisfacción de sus necesidades básicas alimenticias, las cuales juegan un papel esencial en su desempeño cotidiano.

Una actividad como esta donde participen padres e hijos será de beneficio para toda la familia, pues estando claros sobre la importancia de la buena alimentación, se prestará más atención a la calidad de lo que se compra en el mercado, a la combinación de ingredientes y a la composición de los menús, así como a las cantidades necesarias.

Buena alimentación y mejor salud

La relación entre la buena salud y la alimentación está cada vez más consolidada en el mundo actual, a pesar de los altos niveles de obesidad y el aumento de enfermedades asociadas con la mala alimentación.

De allí la importancia de considerar una actividad en la que niños y adolescentes participen, para que tomen conciencia de que en cada ración y en cada menú está la oportunidad de darle al organismo lo necesario para lograr un desarrollo saludable.

Comenzar desde temprano con el tema de la buena alimentación será de gran utilidad para mantener a raya las enfermedades, sobre todo de aquellas que comienzan a la edad adulta pero que se van determinando en los primeros años mediante una alimentación deficiente, abundante en calorías y grasas, pero sin los requerimientos nutricionales.
La importancia de la buena alimentación

¿Qué estamos previniendo con una buena alimentación?

No hay duda de que los hábitos alimenticios y el estilo de vida son determinantes para perfilar una buena o mala salud; la alimentación desbalanceada, insuficiente y deficiente en nutrientes nos lleva irremediablemente a padecer cardiopatías, diabetes, obesidad, hipercolesterolemia, cáncer, entre muchas otras.

Al tener claro la importancia de la buena alimentación tomamos en cuenta que parte de lo que seremos en el futuro lo estamos perfilando desde hoy; esto no significa que debamos satanizar una comida rápida, los dulces o postres, o cualquier otro capricho.

Sin embargo, se debe tener presente que esos no pueden ser los menús que consumamos todo el tiempo, ni los dulces, chucherías, helados, batidos y demás alimentos que solo aportan calorías vacías, es decir, kilos de más.

Unas preparaciones hechas a base de harinas refinadas, frituras y los menús donde no se incluyan frutas, verduras y vegetales, definitivamente nos condenarán a padecer cualquiera de las enfermedades mencionadas y a tener, desde temprana edad, una vida limitada.

Importancia de la buena alimentación para los niños

Desde la primera infancia debemos velar por hacer que los niños adquieran hábitos alimenticios sanos, para que en la adolescencia se consoliden y en la adultez se mantengan, junto a un estilo de vida sano que incluya ejercicios diarios y actividades que alimenten la mente y el espíritu.

  • Todos estos elementos están relacionados con una alimentación sana, y no se necesita ahondar demasiado para saber que mente y cuerpo están estrechamente vinculados y forman parte de la calidad de vida que busquemos tener.
  • Una alimentación sana, rica en nutrientes y balanceada es aquella que además de satisfacer el apetito, también suple las necesidades fisiológicas y nutricionales del niño, para garantizar el debido crecimiento, desarrollo y respuesta que se requiere en cada etapa de su vida.
  • La alimentación debe ser equilibrada, que responda a los requerimientos de la edad y de las actividades propias de la edad, como la escuela, los juegos, el sueño, el descanso, además debe ser sensorialmente satisfactoria, es decir, que los niños sientan gusto al comerla.
  • Los primeros años del niño son cruciales en cuanto al aprendizaje, la concreción de hábitos saludables y en la constitución de modelos alimenticios adecuados, los cuales serán determinantes a lo largo de su vida.

Para tomar en cuenta

  • Los niños por imitación aprenden las costumbres de su familia, por eso lo mejor es practicar hábitos alimenticios saludables.
  • Una dieta completa incluye contempla hacer entre 5 y seis comidas al día.
  • Empezando por el desayuno que debe tener los tres componentes: carbohidratos, proteínas, verduras y frutas, para comenzar el día con energía y buena disposición.
  • Los niños en edad escolar deben desayunar en casa y luego hacer otro desayuno o una merienda completa en la escuela.
  • La ingesta de verduras frescas, frutas de estación, plato principal que incluya guarnición y un postre debe ser fija en almuerzos y cenas; así como una merienda entre almuerzo y comida.
  • Los niños deben consumir calcio para promover el crecimiento de huesos fuertes, obteniéndolo de quesos, yogurt y leche.
  • Además el consumo de pescados y alimentos ricos en fibra también deben ser un hábito en la familia.
  • Evitar en lo posible el consumo de zumos procesados, pues tienen exceso de azúcar, así como de bebidas gaseosas, la comida chatarra o rápida que tiene exceso de grasa, y tratar de dejarlos para celebraciones, pues no tienen aportes nutricionales.
  • En los talleres de cocina se dan a conocer técnicas culinarias para disminuir el uso de grasas, como alimentos hervidos, cocinados al vapor, al horno, escalfados, a la brasa, a la parrilla o a la plancha.
La importancia de enseñar buenos hábitos alimenticios

La importancia de enseñar buenos hábitos alimenticios

Mientras más pronto aprendamos buenos hábitos alimenticios, mucho mejor. Será mejor para nuestro desarrollo físico y mental, y clave para nuestra salud presente y futura.

En nuestras escuelas de cocina estamos conscientes de la importancia de enseñar hábitos saludables de alimentación. Enseñamos a niños y adultos a preparar las más sabrosas y divertidas recetas, y las técnicas y el manejo de los utensilios. Lo hacemos educando sobre el valor nutricional de los alimentos y cómo combinarlos en los diversos platos para lograr que sean deliciosos y equilibrados. Resaltamos la importancia de la higiene y del disfrute de las comidas, del gusto de sentarse a la mesa a compartir los más ricos alimentos.

Los más pequeños aprenden a incorporar los buenos hábitos alimenticios de forma natural, no como una obligación. La comida sabrosa y saludable pasa a formar parte de su día a día. Los adultos refuerzan lo aprendido a lo largo de sus vidas, y corrigen alguna práctica que no sea la más sana. Entre todos, en familia, se motivan a seguir las buenas prácticas, y a cambiar aquellas que están alejadas de una alimentación sana y balanceada.

¿Cuáles son los beneficios de tener buenos hábitos alimenticios?

  • Obtienes los nutrientes, vitaminas y minerales esenciales para que tu cuerpo y mente se desarrollen de manera adecuada.
  • Tienes menos probabilidades de subir de peso por consumo excesivo de grasas y azúcares, o de bajarlo por deficiencia de nutrientes.
  • Mantienes un peso ideal, de acuerdo con la edad y estatura, lo que te ayudará a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.
  • Te sientes con más energía y vitalidad, y tienes más facilidad para mantener la concentración.
  • Eres consciente de lo que comes y de la calidad y cantidad de los alimentos que debes ingerir. De esta manera puedes identificar cuándo necesitas moderar o eliminar ciertos alimentos no tan saludables.
  • Disfrutas del placer de comer. Masticar bien los alimentos y comer con tranquilidad contribuyen a mantenerte con buena salud.

buenos hábitos alimenticios

¿Cómo enseñar buenos hábitos alimenticios?

Para adquirir desde la niñez buenos hábitos alimenticios es fundamental el rol de la familia y la escuela. Tienen una gran influencia porque los hábitos se adquieren por modelaje y repetición.

La Unicef recomienda comenzar a enseñar buenos hábitos desde los 0 a los 6 años. Es muy probable que los hábitos y estilos de vida saludables que se asimilan en esta etapa inicial de la vida perduren hasta la adultez. Es importante consolidar los buenos hábitos alimenticios antes de que se adquieran hábitos negativos que con el paso del tiempo sean más difíciles de cambiar.

Los consejos dirigidos a familia y maestros para crear hábitos de alimentación saludable desde la infancia, son:

  • Enseñar a los niños cómo utilizar los cubiertos, el plato, la servilleta y el mantel.
  • Indicarles que deben tener una buena postura corporal en la mesa y que deben masticar con la boca cerrada.
  • Servirles las porciones adecuadas a su edad y necesidades nutricionales.
  • Guiarlos para que mastiquen lentamente los alimentos, disfruten e identifiquen sus sabores y texturas.
  • No forzar a los niños a comer, solo ofrecerle los alimentos. Tampoco usar los alimentos como premio o castigo.
  • Enseñarles la importancia de la higiene, de lavarse las manos antes de comer y cepillarse los dientes después de cada comida.
  • Cuidar el ambiente que rodea el momento de las comidas. Tiene que haber tranquilidad y calidez, y nada de prisas. La hora de las comidas tiene que ser el centro de todo, no debe haber distracciones. Debe pensarse como un momento ameno para compartir con la familia o los compañeros en la escuela.
  • En cuanto al ambiente físico, se aconseja cuidar la limpieza y seguridad. Todos los elementos deben estar adaptados a la edad y tamaño del niño: mesa, silla, cubiertos, platos, vasos.
  • Ese ambiente positivo es ideal para conversar con los niños sobre los alimentos. Así, desde pequeños van internalizando el valor de la nutrición, y la importancia de alimentarse bien para su crecimiento y desarrollo pleno.
  • Se recomienda respetar los horarios de las comidas, evitar retrasos excesivos.
  • Incorporar a los pequeños a las rutinas de limpieza, indicarles cómo se lavan los platos, dónde van los desperdicios, y hasta permitirles ayudar un poco.

Aprender hábitos saludables en la cocina

Los buenos hábitos alimenticios se enseñan también durante la compra y la preparación de los alimentos.

  • Conviene involucrar a los pequeños en la preparación de los alimentos. Planificar con ellos los platos de la semana y en lo posible ir a hacer la compra con ellos. Este es un buen momento para hablarles de la importancia de alimentarnos de forma adecuada y qué opciones tenemos para hacerlo.
  • Dejar que participen en el cocinado, que conozcan las distintas y más sanas formas de preparación de los alimentos.
  • Cocinar recetas atractivas, que puedan sentir los sabores y texturas de los diferentes alimentos. Que los platos estimulen el apetito de los pequeños.
  • Conversar en la mesa sobre los platos, pedir la opinión de los niños sobre los sabores y olores, conocer lo que más les ha gustado y lo que menos les apeteció.

chico comiendo chocolate

Cambiar los hábitos alimenticios

Para los adultos es más difícil, pero no imposible cambiar la forma de alimentarse. Mejorar los hábitos alimenticios es siempre una buena decisión. ¿Cómo podemos lograrlo?

Apuntar qué comemos, cuándo y cuánto es una buena forma de empezar. Es un diagnóstico que nos permite saber qué debemos cambiar. Podemos identificar en qué situación comimos de más o comimos sin hambre, y reflexionar sobre qué podemos hacer en la siguiente oportunidad para evitarlo. Por ejemplo, sustituir una merienda rica en azúcares por una de frutos secos o verduras crudas.

Planificar los menús y la compra es otra buena idea, así como hacer todo lo posible por respetar el horario de nuestras comidas. Aprender nuevas recetas, apuntarse en clases de cocina para compartir con familia y amigos, son opciones para estimular la práctica del comer bien y sano.

Dejar el móvil y otras distracciones mientras comemos, hará que estemos más relajados al comer, prestaremos más atención a los sabores de nuestros platos.

coman más verdura

¿Cómo ayudar a que los niños coman más verdura?

Hacer que los niños coman verdura es un dolor de cabeza para muchas familias. Los peques suelen aborrecer los sabores amargos y ácidos de las verduras, y no es sencillo que adquieran el hábito de consumirlas a diario.

Es necesario ayudar a los niños a que coman más verdura, y una forma de hacerlo es venir a Kitchen Academy los días sin cole.

No es por capricho que las verduras deben incorporarse a la dieta infantil, son parte de una alimentación sana, imprescindible para el buen desarrollo infantil.

En los días sin cole, los niños pueden venir a las escuelas de Kitchen Academy y aprender sobre la importancia de comer más verdura. Lo mejor es que los niños aprenden elaborando el menú del día, cocinando los platos y luego comiéndolos, disfrutando sus propias creaciones.

En Kitchen Academy los niños conocen nuevas combinaciones de alimentos y recetas, se animan a probar las verduras y hacerlas parte de su alimentación.

Algunas formas de ayudar a los niños a comer más verduras

Para ayudar a que los niños coman más verdura lo ideal es que desde pequeños se les ofrezca la opción de consumirla. Es necesario mostrarles la variedad de verduras que existe, animarlos a que las prueben, enseñarles su valor nutritivo y lo ricas que pueden estar.

Mientras más temprano conozcan las verduras y las vayan probando, los niños irán definiendo su gusto por algunas y quizá hasta se aficionen a comerlas. El objetivo es que se familiaricen con nuevos sabores y texturas y crearles el hábito de comer verdura. De esta manera, los niños percibirán la ingesta de verduras como algo normal en la alimentación de casa. Será de mucha ayuda además si los padres dan el ejemplo y las comen a diario.

Enseñarles que la verdura es algo bueno y pueden estar muy ricas

Otra manera de ayudar a que los niños coman más verdura es involucrarlos en la compra y en la preparación de los alimentos. En Kitchen Academy, en los días sin cole, los niños tienen la posibilidad de iniciarse en el mundo de la cocina. Lo aprendido en nuestras escuelas pueden ponerlo en práctica junto a la familia. Compartir y aprender sobre las verduras mientras se hace la compra y cocinar recetas diferentes y divertidas, ayuda a que los niños las coman más.

Durante la compra, los niños pueden escoger las verduras que más les gusten o las necesarias para una receta que ellos mismos hayan escogido. Pueden participar en la preparación lavando las verduras, picándolas, y ayudando a aderezarlas y cocinarlas. Se sentirán orgullosos de su tarea y querrán comer el plato que ayudaron a elaborar.

Las verduras y sus beneficios

Al niño debes animarlo a que pruebe las verduras, y no rendirte en la primera oportunidad que las rechace. No vayas con la idea preconcebida de que no le gustará ninguna verdura que le ofrezcas. Sé perseverante, ofrécele diferentes recetas y tipos de verdura en repetidas ocasiones.

En lo posible, las verduras deben estar disponibles para cuando los niños tienen hambre. Es un buen momento para ofrecérselas. Zanahoria y apio picados, por ejemplo, pueden ser una buena opción para merendar si el niño está con apetito y tiene estas verduras al alcance.

Para saciar su apetito antes de ofrecerle otras opciones, intenta darles brócoli con alguna salsa hecha en casa. Otra posibilidad es invitar a los niños a comer rodajas de pepino y tomate con sal y aceite de oliva.

Cocinarlas de forma diferente

Cocinar las verduras de la misma forma todo el tiempo, aburre a los pequeños y no los estimula a consumirlas. La variedad en las recetas y presentaciones ayuda a que los niños coman más verdura. Puedes ayudarte con un recetario y ser creativo para idear presentaciones divertidas de los platos con verduras. Si involucras a los niños en el proceso, mucho mejor.

Presenta las verduras picadas en forma de flores, corazones o estrellas, haz figuras geométricas, caritas felices o figuras humanas.

Enfócate en no ser repetitivo, trata de probar nuevos menús cada semana. Prepara pizzas, pastas, arroces, brochetas y emparedados con verduras, sírvelas como ensaladas y, de vez en cuando, rebozadas. Cocina un vistoso ratatouille con berenjena, calabacín, pimientos rojo y verde y tomate.

Inventa unos canelones vegetarianos o unas berenjenas o calabacines rellenos de carne o arroz y verduras, y atrévete a cocinar una tortilla de verduras. Usa el horno para preparar unos bastoncitos de calabacines o unos tomates gratinados.

comer más verduras

Comer verdura sin darte cuenta 

Si el niño se muestra demasiado reacio a comer verduras, podemos intentar escondérselas. Para eso tienes como alternativas las cremas, los purés, los pasteles y las croquetas. Las verduras deben estar picadas finamente de manera que los niños se las coman sin darse cuenta.

Intenta con un guiso de lentejas al que le incorpores las verduras licuadas, o con unas tortitas de calabacín, zanahoria, brócoli y cebolla cortados finamente.

Puedes probar también preparando unos buñuelos de puerro, patata y zanahoria, o una lasaña de berenjenas, usando estas en sustitución de la pasta. Anímate a hacer un rollo de carne relleno con maíz, zanahorias y guisantes, o unas empanadillas de pescado, pimiento, calabacín y cebolla.

Otras opciones son los postres, como una tarta de zanahoria y nueces, una tarta de queso y espinaca o un pastel de calabaza.

Comer verdura sin amenazas ni chantajes

Uno de los errores más comunes que se cometen para hacer que los niños coman más verdura, es obligarlos. Comer debe ser un momento placentero, calmado y armónico, no una experiencia traumática.

Invita a los niños a probar preparaciones con verduras, sin amenazas ni chantajes.

Decirles que hasta que no ingieran la verdura no podrán pasar al siguiente plato o al postre, podría provocar que detesten la hora de comer. Es un efecto contrario al que quieres lograr, no es bueno para la salud de los niños ni para el ambiente familiar.

Otro consejo que debes seguir, es no llenar el plato de verduras, sirve los alimentos en un plato segmentado o en varios platos pequeños. De esta forma, el niño no siente que los estás atiborrando y estará más dispuesto a comerse todo.

Todos estos consejos te serán útiles para ayudar a que los niños coman más verdura y, con ellos, a crearles buenos hábitos alimenticios.

mitos

5 mitos sobre nutrición

Existen muchos mitos sobre nutrición que, en realidad, son solo eso, mitos, pues no existen evidencias probadas de su veracidad. Revisamos los ingredientes en la etiqueta de los productos, pero no siempre con idea de lo que tenemos que buscar. Queriendo tener una alimentación saludable, caemos en errores sin sentido. Estamos más pendientes de no engordar que de alimentarnos saludablemente.

En la escuela de cocina para niños y en Nuestra Escuela Virtual hablamos sobre la importancia de la correcta nutrición. Con datos verificados y verificables, nuestros peques y sus padres pueden desmontar mitos sobre nutrición que los ayuden a llevar una dieta saludable.

Analicemos 5 mitos sobre nutrición

mitos sobre el pan

1 – ¿Es verdad que el pan engorda?

El pan engorda, pero no por ser pan o por ser un hidrato de carbono, engorda la cantidad que comas y con lo que lo acompañes. El pan tiene un índice glucémico elevado lo que significa que la absorción de su glucosa es rápida, almacenando el exceso como grasa. Pero, si además, te haces un bocata de chorizo, le untas mantequilla o toda la salsa de las albóndigas, pues… Sin embargo, los hidratos de carbono deben estar presentes en todas nuestras comidas y pueden ser aportados por el pan en la proporción correcta.

Vale, entonces puedo seguir comiendo pan, en una cantidad razonable, pero mejor que sea integral, ¿verdad? ¿Y mejor también si solo como la corteza y no la miga? Pues… ¡no y no! Aunque nos vendan esas ideas, la composición calórica del pan integral es similar a la del pan blanco; lo que varía es la cantidad de fibra, que en el integral es mayor. Por su parte, la miga engorda menos por tener mayor cantidad de agua, que no tiene calorías. Así, el mismo peso de miga que de corteza te aporta menos calorías. ¡Vaya mitos sobre nutrición y el pan! ¡Con lo rico que es y la mala fama que le han creado!

2 – ¿No debemos tomar agua en las comidas?

Que si engorda, que si diluye los jugos gástricos, que si produce retención de líquido… Entre los mitos sobre nutrición, el de si debemos o no tomar agua en las comidas es uno de los más «variados» en su interpretación. Veamos cada una. Primera, engorda. No, no puede engordar porque el agua no tiene calorías, ni antes, ni durante, ni después de las comidas. Más bien, puede ayudarte a crear sensación de saciedad y moderar la cantidad de lo que comes. Segunda, diluye los jugos gástricos. Pues, tampoco. De hecho, se recomienda tomar agua durante o después de la comida para ayudar a la digestión, ya que ayuda a la descomposición de los alimentos. Tercera, retención de líquidos. Y, nuevamente, no. Beber agua ayuda al buen funcionamiento de los riñones y a mantener el equilibrio hídrico del cuerpo. ¡Otro de los mitos sobre nutrición aclarado!

mito sobre la coca-cola light

3 – ¿Engorda la Coca-Cola light?

El cartelito de «light» y el riesgo de engordar es uno de los mitos sobre nutrición más extendidos. Se refiere a aquellos alimentos bajos en calorías, por reducción o por sustitución de azúcares o de grasas, aunque actualmente también se incluyen los bajos en sal. Uno de los más «famosos» a nivel mundial es la Coca-Cola light. Esta bebida está endulzada con aspartamo, un edulcorante artificial mucho más dulce que el azúcar. Así, cada bote de Coca-Cola solo lleve 0,35 g de endulzante en su versión light, frente a los 39 g de la versión original. Esto se traduce en 0,7 calorías por bote, cantidad considerada insignificante y que, por tanto, no engorda. De hecho, actualmente, se aconsejan en dietas controladas para reducir la ingesta total de calorías y en el caso de personas diabéticas. Eso sí, el consejo incluye, además, llevar un estilo de vida saludable, donde parece estar el quid del asunto.

4 – ¿Para qué necesitamos las verduras?

Las verduras representan uno de los grupos de alimentos indispensable en una dieta balanceada. Aportan micronutrientes y pocas calorías. Contienen polifenoles, como los flavonoides, que actúan como antioxidantes y mejoran nuestro sistema inmune. El aporte de fibra fermentable como sustrato prebiótico ayuda a la restauración y mantenimiento de la flora intestinal. Además, produce saciedad, reduciendo la ingesta de otros alimentos.

Sin embargo, a pesar de todos sus beneficios, no podemos llevarnos por los mitos sobre nutrición que consideran que podemos vivir consumiendo solo vegetales. El ser humano es un animal omnívoro, esto quiere decir que es capaz de consumir y digerir tanto alimentos de origen animal como vegetal. La presencia de proteína animal enriquece nuestra dieta al proveernos microelementos, vitaminas y aminoácidos que no están presentes en los vegetales. ¿Necesitamos las verduras? Sí. ¿Nos basta solo con las verduras? No.

mitos sobre el platano

5 – ¿El plátano engorda?

Proporcionalmente, 100 gramos de plátano engordan más que el mismo peso de algunas otras frutas, como pera, fresa, naranja o manzana. Es por eso que, en dietas indicadas por especialistas, no es igual la cantidad que se puede comer de cada fruta. Un plátano mediano tiene, aproximadamente, las mismas calorías que un yogurt natural y, además, sin grasa. Además, los aportes nutricionales del plátano son tantos que eliminarlo de la dieta por no engordar no tiene sentido. A pesar de su agradable sabor dulce, la mayor parte de sus hidratos de carbono son complejos, no son azúcar. También tiene una cantidad importante de fibra y alta proporción de agua. Los minerales –potasio, magnesio– y vitaminas –del grupo A, B6, ácido fólico y C– que aporta el plátano lo convierten en un alimento de alta densidad nutritiva.

Comer correctamente es una cuestión de hábitos y, en principio, no hay alimentos que engordan y otros que no. Todos aportan calorías. Lo que realmente engorda es la cantidad que consumimos de cada uno de ellos con relación a su valor calórico. No es bueno considerar algunos alimentos como «malos porque engordan» y eliminarlos de la dieta. Lo que debes hacer es comer con moderación y no dejarte llevar por los mitos sobre nutrición, porque, como siempre, la verdad es que todo en exceso es malo.

Cocina ligera y vida sana

Cocina ligera y vida sana

En la actualidad, cuidar el cuerpo, la mente y el espíritu está acaparando la atención de muchas personas en el mundo. Tanto es así, que ahora, no solo existe el Coaching Motivacional, sino que también existe, el Coaching Nutricional y el Coaching de Vida. Entonces tenemos profesionales ocupados en ayudarnos a estar motivados, comer bien y vivir mejor.

Y en esta onda, donde la cocina juega un papel fundamental en nuestra forma de vivir, todos aconsejan una cocina ligera y vida sana, para ser felices y vivir más tiempo, en buenas condiciones. Aprender a cocinar es ahora un camino para cuidar nuestro cuerpo, estar motivados y disfrutar de una buena alimentación. Por eso, en Kitchen Academy, nuestras Escuelas de Cocina fomentan la cocina sana y ligera en los niños, con la finalidad de que comiencen a crear hábitos saludables desde temprana edad.

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Legumbres

Cómo preparar legumbres

Cuando pensamos en cocinar legumbres lo primero que nos viene a la mente son recetas para comer calientes y con cuchara: cocidos, fabadas y estofados. No es la única manera, si nos atrevemos a ir más allá descubriremos que existe una variedad de preparaciones para salir de la monotonía. En nuestro buscador de recetas encontrarás mil formas de preparar las legumbres. Incluir este alimento en la dieta es saludable, proporciona un alto contenido de proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales y fibra, y su aporte de grasa es mínimo. Se recomienda comerlo dos o tres veces a la semana para aprovechar todos sus beneficios.

La variedad en la preparación implica saber cómo combinar las legumbres con otros alimentos para lograr el balance nutricional necesario en cada comida. Unidas con los cereales, por ejemplo, proveen un contenido nutricional completo. En las diferentes formas de prepararlas seguramente encontraremos algunas que entusiasmen a los miembros de la familia más reacios a consumir leguminosas. Hay recetas apetecibles para cocinar en cualquier estación del año.

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Diabetes - Kitchen Academy

Diabetes: día Mundial 14 de noviembre

La diabetes es una insuficiencia del páncreas, el cual no es capaz de producir la insulina necesaria para metabolizar el azúcar presente en la sangre o, si la produce, no es eficiente en su utilización. Es una enfermedad crónica que si no se regula adecuadamente produce la llamada hiperglucemia. Este exceso de azúcar en sangre puede llegar a dañar severamente diferentes órganos, especialmente por afectar nervios y vasos sanguíneos.

Diabetes: día Mundial 14 de noviembre

Existen dos tipos:

  • La diabetes tipo 1, de la cual no se conoce su causa; asociada a la producción insuficiente de insulina, por lo que requiere su administración diaria para regularla
  • La diabetes tipo 2, que se debe a fallas en la utilización de la insulina que se produce y que es la que tiene mayor prevalencia a nivel mundial, asociada a falta de ejercicio físico y a un peso corporal excesivo. Una preocupación reciente es que la insuficiencia tipo 2 ha aumentado su prevalencia entre niños y adolescentes, cuando anteriormente estaba asociada a la vida adulta.

A nuestro favor tenemos que la Diabetes tipo 2 puede controlarse llevando una vida saludable en cuanto a ejercicio y alimentación adecuada. Es por esto que en nuestras Escuelas de cocina Infantiles concienciamos acerca de salud y nutrición. Un estilo de vida ordenado puede prevenir o, al menos, retrasar la aparición de este segundo tipo de insuficiencia.

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Fruta

La fruta es mejor consumirla ¿entera o en zumo?

Los beneficios y bondades de las frutas son bastante conocidos por todos. Las frutas están constituidas, fundamentalmente, por agua, fibra soluble y la cantidad de azúcar que el organismo necesita para mantenerse con la suficiente energía para funcionar. Pero sigue siendo un punto de polémica si la fruta es mejor entera o en zumos, jugos y batidos. De cualquier manera, consumir las frutas enteras siempre será mejor, porque se encuentran en su forma natural, pero como la alimentación de nuestros hijos es un tema capital en nuestras escuelas de cocina, revisaremos en detalle en cuál de sus formas es más beneficiosa.

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