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Las actividades extraescolares más saludables

Las actividades extraescolares más saludables

Complementar la formación de los niños y sumarles más actividades a su educación escolar y a su rutina es un beneficio que les servirá para el resto de su vida, tanto en el corto como en el mediano plazo. La idea es identificar actividades extraescolares más saludables que incluyan desde deporte, clases de música, baile, pintura, fotografía o aprovechar esa etapa escolar para inscribirlos en una escuela de cocina infantil.

Las actividades extraescolares más saludables

Mente y cuerpo en armonía

Muchos padres optan por inscribir a sus hijos en cualquier deporte, como una de las actividades extraescolares más saludables que se complementan con la educación formal y sirven para mantener el equilibrio intelectual y físico, algo excelente para la etapa de formación, pues mejora los niveles de concentración, coordinación y capacidad de respuesta.

Dentro de estas actividades están la natación, futbol, beisbol, tenis y otras que requieren dedicación y determinación para mantener la rutina y generar hábitos que fortalezcan la personalidad y el temperamento.

Arte y movimiento

Las clases de baile son otra oportunidad de que nuestros niños disfruten de las actividades extraescolares más saludables, considerando que se trata de combinar arte, movimiento, diversión y emoción. Las clases de baile proporcionan coordinación, movimiento constante sin padecer los efectos del esfuerzo, pues los profesionales saben cómo extraer de los pequeños toda su energía y aprovechar el entusiasmo propio de la edad.

Aprender otro idioma

Apuntar a los niños en clases de inglés, alemán o cualquier otra lengua es otra de las actividades extraescolares más saludables y buscadas por los padres, ya que significa, además del dominio de un idioma nuevo, el conocimiento de costumbres y tradiciones de otros países, lo cual enriquecerá su cultura y ampliará sus horizontes en el largo plazo.

Clases de música

El amplio mundo de la música es otra opción que se presenta súper atractiva, considerando que se puede escoger desde el estudio y la ejecución de un instrumento, hasta clases de canto, previa formación académica de teoría y solfeo.

Las clases de música incluyen beneficios como aumentar la memoria, mejorar la atención y la concentración de los pequeños, estimular la habilidad para solucionar problemas de matemáticas, mejorar la expresión corporal, fortalecer el aprendizaje pues estimula el proceso cognitivo, los ayuda a aumentar su vocabulario, mejorar su socialización, estimular la imaginación y la creatividad, entre otros.
Las actividades extraescolares más saludables

Clases de cocina

El auge de las clases de cocina se ha mantenido en los últimos años como una de las actividades extraescolares más saludables, gracias a la cantidad de programas, realitys y demás formas de estimular y aumentar la presencia de niños en la elaboración de recetas. Atrás quedaron los años en los que la cocina era un sitio exclusivo para adultos, pues se creía que estaban expuestos a muchos riesgos estando cerca del fuego, sustancias calientes, aparatos eléctricos, objetos punzantes, entre otros.

Hoy en día, la cocina, que sigue siendo el lugar de encuentro de toda la familia, tiene como protagonistas a los niños, que aunque continúan estando inquietos y curiosos, ahora tienen más cercanía tanto con los utensilios como con los ingredientes, los cuales asocian a la satisfacción, buen gusto y buena salud.

Beneficios de las clases de cocina

Son infinitos los beneficios que tienen las clases de cocina como una de las actividades extraescolares más saludables, considerando que los niños estarán haciendo uso de esa información que redundará en el desenvolvimiento de cualquier etapa de su vida.

Autoconfianza en alza

Un niño que toma clases de cocina aumenta la autoconfianza, pues está participando en actividades que han sido hechas mayoritariamente por adultos; y sienten que pueden hacer tareas que hacían sus abuelos o sus padres.

Mejor comunicación

En la elaboración de una receta, los niños interactúan con los adultos, despejan sus dudas, escuchan atentamente los consejos de los instructores, por lo tanto los niveles de comunicación aumentan, al tiempo que escuchan, razonan y aprenden.

El equipo como forma de trabajar

El trabajo en equipo es otro aprendizaje que fortalece las capacidades de los niños. Saber repartir las tareas, responder a las asignaciones que les dan en la realización de una receta y al final compartir el resultado, son actividades que también mejoran sus relaciones sociales.

Conocer sobre alimentación y salud

Saber qué son los nutrientes, cuáles ingredientes aportan más y en qué proporción se deben consumir son parte de la formación que tienen los niños en una escuela de cocina, así como la necesidad del organismo en consumirlos y las consecuencias de no dárselos, también los cambios que sufrimos cuando nos dedicamos a consumir comida pobre en nutrientes y alta en grasas, azúcar, carbohidratos, sal, etc.

Texturas, sabores, combinaciones

Las características de los alimentos que incluyen texturas, sabores, olores y la mezcla de ellos también son parte de lo que los niños aprenden cocinando en una escuela de este tipo, especialmente porque en cada preparación deben considerarlas y evaluarlas para dar con el punto ideal. En cada clase, los niños conocen y manipulan alimentos variados, tanto crudos como cocidos y congelados, de manera que tienen en sus manos los elementos para aprender haciendo.

Mejoran su motricidad

El uso de los utensilios y herramientas de cocina los ayuda a desarrollar y a tener precisión en su motricidad fina y gruesa, lo cual es esencial en su etapa de crecimiento; además de estar atentos ante los riesgos que puede representar la manipulación inadecuada de algunos instrumentos.

Probar nuevos sabores

Las clases de cocina dan a los niños la oportunidad de probar nuevos sabores, a través de la manipulación de ingredientes que deben combinar, y de la elaboración de recetas que deben ir probando para llegar al sabor adecuado.

Independencia y seguridad

Luego de elaborar recetas, compartir con los compañeros, interactuar y tomar decisiones, los niños se sienten con la suficiente confianza como para tener cierta independencia, lo cual se nota en su desempeño en la vida cotidiana y en el momento en que deben a poner a prueba las nuevas destrezas adquiridas.

Si pensamos que tareas como pelar, cortar, rallar o aderezar no aportan nada a los pequeños, estamos desconociendo las destrezas y habilidades que se desarrollan detrás de todas ellas.

Diversión, degustación y satisfacción

Al final de las clases, cuando ya el delantal sea testigo de los movimientos que hicieron los niños en las aulas de cocina, podrán notar la diversión que hubo tras la preparación de las recetas, lo mismo que ocurrirá cuando degusten el resultado final, que será la satisfacción tanto propia como de sus padres.

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