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Talleres de cocina

¿Cómo son los talleres de cocina para niños?

¿Te has planteado alguna vez la posibilidad de que tus hijos aprendan desde pequeños a cocinar? ¿Conoces las ventajas que un taller de cocina para niños podrá dejarles de por vida? ¿Sabes cómo se desarrollan los talleres de cocina diseñados para los niños?

Talleres de cocina para niños: En qué consisten

En primer término, la palabra taller implica el desarrollar una actividad de forma práctica, progresiva e integradora, hasta alcanzar un fin educativo, la adquisición de nuevos conocimientos. Por tratarse de público infantil, debe mantenerse como una actividad de distracción, útil al mismo tiempo.

Estos talleres están diseñados específicamente por rangos de edades, abordando el desarrollo de habilidades diferentes. Dependiendo de la edad del niño que lo lleva a cabo; según este precepto se determinan tanto los contenidos específicos del taller, como las metodologías que se implementan para cubrir esos contenidos. No es lo mismo un taller destinado a niños muy pequeños -de 3 a 5 años- que uno destinado a pre-adolescentes -de entre 10 y 14 años- con desarrollo de habilidades manuales, conocimientos e intereses mas avanzados y complejos.

Cuando los infantes son de poca edad, los talleres de cocina diseñados para ellos procuran sobre todo la distracción, así como crear una relación amigable con la comida y con la variedad de ingredientes nutritivos que pueden formar parte de la receta. Se incluyen también importantes elementos básicos de higiene en la preparación, manejo y preservación de los alimentos, minimizando el uso de utensilios potencialmente riesgosos en manos de niños pequeños, prefiriendo la utilización de procedimientos sencillos y directos, donde ellos puedan lograr un producto final con el uso casi exclusivo de sus manos.

En cambio, en el desarrollo de talleres en grupos de edades más avanzadas, se toma en cuenta la incorporación de utensilios de mayor complejidad, de forma que una actividad determinada constituya un reto al alcance de los niños. Esta progresividad no solo estimula su interés, y lo mantiene alerta y concentrado en la actividad, sino que va aprovechando gradualmente la maduración de sus habilidades conforme a su edad.

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Contenidos y metodología de los talleres de cocina para niños

Veamos cómo están organizados, según los elementos principales que  integran cualquier curso teórico-práctico de aprendizaje: el contenido, es decir, la lista de conocimientos a adquirir, y la metodología a seguir para alcanzarlos.

Entre los elementos que debe incluir un buen programa de trabajo están:

  • Seguridad en el manejo de los utensilios y equipos de cocina. Se logra conociendo las cualidades, especificaciones y limitaciones de cada uno, así como con la práctica repetida de las diferentes técnicas abordadas.
  • Pautas para la creación de un criterio adecuado de selección y calidad de los ingredientes de las recetas.
  • Desarrollo de técnicas de higiene en la selección, manipulación, procesamiento y preservación de los alimentos.
  • Explicación y justificación de cada uno de los procedimientos de preparación de la receta, en cuanto a tipos de ingredientes, cantidades, procedimientos y tiempos de incorporación de cada uno a la receta, tiempos de mezclado, cocción, enfriamiento, etc.
  • Criterios para la presentación final de un plato y sus acompañantes; cómo armar un menú armonioso a la vista, apetitoso al paladar y nutricionalmente equilibrado.

Una vez que el niño ha culminado el desarrollo de alguno de los talleres acorde a su edad, apreciaréis las ventajas de haberle permitido realizar una actividad que será de provecho para el resto de sus vidas. Revisemos algunas de ellas.

Ventajas de participar en un taller de cocina para niños

  • Diversión y entretenimiento. Como es natural, ésta es la principal aspiración al llevar a cabo cualquier actividad nueva, sobre todo tratándose de niños.
  • Independencia y responsabilidad. La actividad en la cocina requiere atención en todo momento, por lo que el niño adquiere necesariamente cierto nivel de independencia durante su trabajo individual, y además, responsabilidad sobre el uso adecuado de los elementos de trabajo que forman parte de cualquier receta de cocina.
  • Creatividad e imaginación. Luego del entrenamiento recibido en los talleres de cocina para niños, el hogar se presta para que ellos tengan libertad suficiente para desarrollar ideas novedosas que produzcan una apetitosa receta, adaptada a su gusto particular y al de su familia.
  • Habilidades manuales y destrezas. Esta ventaja es particularmente apreciable en los niños pequeños, puesto que aun se están desarrollando capacidades de motricidad fina que son incentivadas por las actividades prácticas que forman parte del taller.
  • Disciplina. Por ser las recetas un desarrollo metodológico de pasos ordenados, estos talleres desarrollan esta cualidad de trabajo en el niño, que le será también útil en otros ámbitos de su vida.
  • Nuevos conocimientos teóricos y prácticos relacionados con la ciencia culinaria. Como toda actividad nueva, los talleres de cocina infantil proveen un cúmulo apreciable de información que resulta novedosa para ellos, desde el conocimiento de los ingredientes y sus propiedades, hasta el uso adecuado de técnicas específicas.
  • Integración con conocimientos de nutrición y salud. A medida que los niños van conociendo cómo incorporar cada ingrediente a una receta y a un menú, estos talleres brindan al niño información útil sobre nutrición e higiene alimentaria, higiene de vida y salud.
  • Enriquecimiento cultural. La cocina es parte de la cultura universal, de modo que a medida que los niños se familiarizan con ingredientes y técnicas, van conociendo detalles sobre el origen de éstos y su relación con la historia de la humanidad.
  • Motivación y posibilidades de mini emprendimiento. En edades preadolescentes y adolescentes, la participación en talleres de cocina puede desarrollar motivación hacia actividades nuevas, más allá del aprendizaje derivado del propio taller, generando inquietudes emprendedoras en los jóvenes cursantes.

Después de revisar el alcance y las ventajas de los talleres de cocina para niños, resulta una opción interesante para llevar a cabo en las vacaciones, o durante un fin de semana de aventura y distracción, dejando una huella que podría perdurar favorablemente por el resto de la vida.

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