Escuela de cocina para niños

Escuela de cocina para niños

Una escuela de cocina es un lugar ideal para estimular la creatividad de un niño. Un espacio para que descubra el placer de comer y, ¿por qué no?, hasta su vocación profesional.

La cocina es un sitio para experimentar y poner a prueba los sentidos, para aprender sobre los alimentos y los buenos hábitos de alimentación. También para compartir, crear y fortalecer vínculos con amigos y familiares. No hay mejor lugar que una escuela de cocina para canalizar y darle sentido a la curiosidad natural de los niños hacia los fogones.

En las escuelas de cocina para niños de Kitchen Academy nos centramos en que vivan al máximo la experiencia de cocinar. En que tengan la vivencia plena de todo lo que significa y rodea la cocina. Desde adquirir conocimientos y destrezas hasta la importancia de una alimentación sana, la responsabilidad y la seguridad, y el disfrute sensorial.

¿Por qué elegir Kitchen Academy?  

En Kitchen Academy tenemos la vocación de enseñar a los más jóvenes a desenvolverse con autonomía en la cocina. Fomentamos el aprendizaje a través del juego y la diversión, enfocados en educar y en transmitir la importancia de una buena y sana alimentación.

En espacios dotados del equipamiento necesario, cómodos y prácticos, los pequeños de la casa aprenden a moverse con independencia en la cocina. Adquieren habilidades en el manejo de los utensilios, aprenden sobre las diferentes técnicas en la preparación de alimentos y a elaborar divertidas recetas. Obtienen conocimientos sobre el valor nutricional de todos los grupos de alimentos, y en qué consiste una dieta balanceada y su significado para la salud.

En nuestra escuela de cocina para niños, durante una hora a la semana, los niños entre 4 y 16 años se adentran en este mundo. Con el tiempo y la práctica obtienen destrezas y conocimientos y van avanzando de nivel.

La transmisión de conocimientos y la práctica en la cocina se realizan de acuerdo con la edad de los niños.

Por eso en nuestra escuela trabajan en grupos divididos por edad (4-5 años, 6-8 años, 9-11 años y 12-16 años). Se imparten los mismos conceptos, pero adaptados a cada grupo en cuanto a profundidad y habilidades que puedan desarrollar según la edad.

En el caso de los más pequeñitos, de 4 y 5 años, el trabajo está enfocado en familiarizarlos con la cocina. Trabajan en aspectos vinculados a la motricidad fina para el uso de los utensilios de cocina, y en experimentar los sabores y texturas de los alimentos.

El tiempo en la escuela les permite a los pequeños modificar o fortalecer los buenos hábitos de alimentación. Estimula sus ganas de saber más, de combinar e inventar en las preparaciones, y de interesarse por la compra valorando la calidad de los ingredientes.

En Kitchen Academy los niños se divierten trabajando en equipo, interactuando con otros niños y haciendo nuevos amigos. ¡Y siempre quedan con ganas de practicar fuera de la escuela todo lo que han aprendido! Significa que en casa también habrá ocasión de divertirse cocinando en familia, creando nuevas recetas y compartiendo en la mesa deliciosos platillos.
Cursos de Cocina para niños

¿Qué aprenderá en una escuela de cocina para niños?  

El gusto por los alimentos y la comida sana y de calidad empieza en la niñez. Una gran oportunidad para desarrollarlo es estudiando en una escuela de cocina. Es el lugar donde los niños pueden conocer los alimentos, olerlos, saborearlos, tocarlos, aprender las diversas formas de prepararlos y comerlos.

Una experiencia positiva asociada a la cocina deja huella para toda la vida, tanto en conocimientos y habilidades como en buenos hábitos. Además, los niños mejoran y refuerzan la autoestima y se sienten motivados a seguir aprendiendo. Todos los aprendizajes y estímulos adquiridos en una escuela de cocina son útiles más allá de este espacio, ya que pueden extrapolarse a otros ámbitos.

En una escuela de cocina para niños estos aprenden:

  • A identificar y diferenciar las texturas, aromas y sabores de los alimentos.
  • A conocer el valor nutricional de los grupos de alimentos y a tomar conciencia sobre la importancia de los buenos hábitos alimentarios.
  • A trabajar siguiendo normas básicas de higiene y seguridad.
  • A conocer la utilidad y manejar con propiedad los utensilios y cacharros de la cocina.
  • A conocer y practicar las diferentes técnicas de cocinado y las técnicas de corte para los distintos alimentos.
  • A familiarizarse con la terminología culinaria.
  • A mejorar la comprensión lectora al seguir las instrucciones de una receta; además, se forman el hábito de trabajar de manera ordenada para elaborarla.
  • A aprender de los pesos y las medidas, a aplicarlos en una actividad real. Esto puede ser de gran ayuda para entender las matemáticas en el cole.
  • A saber cómo cambian los ingredientes, sus sabores y texturas, cuando se mezclan, combinan o cocinan de diferentes maneras.
  • A desarrollar y fortalecer la motricidad fina y mejorar la destreza y coordinación manual al amasar, cortar, triturar, mezclar y manejar utensilios.
  • A trabajar en equipo, a valorar el compañerismo y la colaboración para obtener un objetivo, y a desarrollar habilidades de comunicación y organización.
  • A ganar independencia y responsabilidad en la preparación de los alimentos.
  • A apreciar el proceso de elaborar los alimentos, el esfuerzo empleado, y a saborear el resultado, disfrutando y valorando el placer de comerlos.

En una escuela de cocina los niños se sienten estimulados a:

  • Interesarse por los ingredientes y sus propiedades nutricionales, y a saber más sobre cómo escogerlos al comprar y sobre las diferencias de calidad.
  • Crear nuevos platos, experimentar nuevas combinaciones y probar distintas maneras de cocinar los ingredientes, y de presentar y emplatar las preparaciones.
  • A seguir aprendiendo sobre técnicas, métodos y utensilios de cocina, y a atreverse a probar comidas poco conocidas y de otras culturas.

Las escuelas de cocina para niños de Kitchen Academy están diseñadas para proveerles todos estos beneficios y estímulos. Están pensadas para que los peques aprendan divirtiéndose, empleando el tiempo en una actividad que les proporciona grandes ventajas educativas, sociales y culturales.

Recetas para niños con alergias

Recetas para niños con alergias

Cocinar recetas para niños con alergias alimentarias puede parecer demasiado retador, pero no hay que entrar en pánico. Existen muchas opciones y no tiene por qué ser complicado.

Entre la variedad y cantidad de recetas para niños, hallarás también preparaciones sanas, sabrosas y divertidas sin el uso de ingredientes prohibidos. En Kitchen Academy nos preocupamos por las personas que sufren diferentes tipos de alergias alimentarias. Por eso en nuestra escuela virtual te ofrecemos alternativas de preparaciones sin los ingredientes más frecuentes que afectan a los niños alérgicos. Podrás elegir entre diversas recetas para niños con alergias.

La variedad te dará la posibilidad de cocinar sin tener que preocuparte por una reacción alérgica ni por afectar la alimentación balanceada del pequeño.

Ser cuidadosos al preparar recetas para niños con alergias

Al cocinar recetas para niños con alergias lo primero que debemos tener en cuenta es que contengan la cantidad de nutrientes que necesitan. Que una persona alérgica no pueda ingerir gluten o lactosa, por ejemplo, no significa que deba comer mal y poco sano. Existen productos sustitutos que combinados de manera adecuada aportan los nutrientes que requieren los infantes para su crecimiento.

Pensemos también en recetas para niños con alergias para todas las comidas: desayunos, almuerzos, cenas y meriendas. Sobre todo prestemos atención a que los niños no se sientan marginados, que puedan comer los platos más populares adaptados a su condición de alérgicos.

Las alergias alimentarias involucran al sistema inmune, por lo que podrían representar un riesgo para la vida de una persona. Incluso una cantidad mínima de un alérgeno alimentario puede desencadenar la reacción. Debemos observar con cuidado que los ingredientes y productos ya preparados que compremos estén libres de alérgenos y de trazas.

La leche de vaca, el huevo, el gluten, el pescado y los frutos secos están entre los alimentos que causan más alergias en niños. Lo positivo es que tenemos diversas alternativas a estos alimentos en recetas para niños con alergias.

Recetas para niños con alergias

Para niños alérgicos a la lactosa

La alergia a la leche de vaca limita gran cantidad de alimentos para los niños, sobre todo los postres, muy apetecidos en la infancia. Los niños con esta alergia deben evitar cremas, yogures, quesos, mantequillas fabricados a base de leche de vaca. Tienen prohibidos los helados, batidos, chocolates con leche, tartas y galletas.

Las recetas para niños alérgicos a la leche de vaca pueden tener entre sus ingredientes sustitutos como la leche de soya o almendras. Podemos escoger recetas que no incluyan ningún tipo de leche como ingrediente y que resulten igual de sabrosas y atractivas para los niños.

Una alternativa, por ejemplo, es cocinar una tarta de chocolate usando cacao en polvo. Sustituimos la leche y la mantequilla, incluso los huevos si es alérgeno también, por agua para mezclar.

En recetas como tortilla de patatas y croquetas de pollo, el agua también será nuestra mejor aliada. Nos servirá como sustituto de la leche para darle jugosidad a las mezclas. Otra buena opción es incluir un caldo de pollo que no solo hará más jugosa sino también más gustosa la preparación.

Para niños alérgicos al huevo

Son muchos y variados los productos que contienen huevo que los niños alérgicos deben evitar comer. Es importante informarse y leer con cuidado las etiquetas de los productos para no correr ningún riesgo.

Además del propio huevo en todas sus presentaciones, los niños tienen prohibidos alimentos como natillas, leche condensada, helados, margarina, mayonesas, embutidos, salchichas y panes. No deben consumir repostería que contenga este alimento.

Preparar una tortilla de patatas sin huevos es posible. Las alternativas son sustituir los huevos por leche de arroz o emplear una mezcla de harina de garbanzos y agua.

Un bizcocho sin huevo queda igual de sabroso que uno con ese ingrediente. Para que quede jugoso y esponjoso podemos utilizar mantequilla, leche o yogur.

Para los rebozados podemos optar por usar solo pan rallado porque igual el alimento quedará crujiente. Como alternativas están también los zumos de naranja o limón o la leche de vaca, o una mezcla de harina de garbanzo y agua.

Para niños alérgicos al gluten

Entre las recetas para niños con alergias están aquellas que no llevan gluten, uno de los alérgenos más frecuentes.

El gluten se encuentra en cereales como el trigo, el centeno y la cebada. Es un ingrediente básico de la industria alimentaria de alimentos procesados. Un niño alérgico al gluten no debe comer panes, bollería, pastas, pizzas, galletas, tartas.

Cada vez es más frecuente encontrar alimentos sin gluten en las tiendas y supermercados. Por ejemplo, para preparar una lasaña podemos comprar placas de lasaña sin huevo y sin gluten. Para hacer la bechamel tenemos a la maicena como alternativa a la harina de trigo.

Los risottos son otra gran opción para los niños alérgicos al gluten. Podemos prepararlos en ricas combinaciones, como con champiñones y jamón serrano, o con espárragos y queso de cabra.

Un postre riquísimo y clásico son las galletas de mantequilla. En lugar de harina de trigo, usaremos harina de maíz molido, que no sea precocinada.

Recetas para niños con alergias

Para alérgicos al pescado

Los niños alérgicos al pescado no deben consumirlo en ninguna de sus especies ni variedades.

En estos casos, la proteína del pescado se reemplaza por la de otras carnes como de vaca, pollo, cerdo o pavo. Las proteínas de origen vegetal son también una buena alternativa: garbanzos, alubias, lentejas o quinoa.

Para consumir los beneficiosos ácidos grasos omega-3, podemos escoger recetas con frutos secos y semillas.

Si el niño es alérgico a los frutos secos, simplemente no debe comerlos ni tener contacto con estos alimentos. Pero debemos prestar mucha atención porque los frutos secos vienen en muchos productos, es aconsejable leer bien las etiquetas para evitar comprarlos.

Podemos encontrarlos en productos de repostería y panadería, en cremas y mantecas, en dulces como los turrones y bombones, en chocolates, galletas y cereales.

Por fortuna, existen alternativas saludables a los frutos secos con los mismos beneficios para la disminución de las concentraciones de colesterol en la sangre. Preparaciones con frutas y verduras, pescado azul, aceite de oliva, legumbres y cereales integrales aportan también vitamina E, ácido fólico, fibra, magnesio, esteroles vegetales. Son perfectos sustitutos y además fáciles de integrar en las recetas para niños con alergias.

La importancia de enseñar buenos hábitos alimenticios

La importancia de enseñar buenos hábitos alimenticios

Mientras más pronto aprendamos buenos hábitos alimenticios, mucho mejor. Será mejor para nuestro desarrollo físico y mental, y clave para nuestra salud presente y futura.

En nuestras escuelas de cocina estamos conscientes de la importancia de enseñar hábitos saludables de alimentación. Enseñamos a niños y adultos a preparar las más sabrosas y divertidas recetas, y las técnicas y el manejo de los utensilios. Lo hacemos educando sobre el valor nutricional de los alimentos y cómo combinarlos en los diversos platos para lograr que sean deliciosos y equilibrados. Resaltamos la importancia de la higiene y del disfrute de las comidas, del gusto de sentarse a la mesa a compartir los más ricos alimentos.

Los más pequeños aprenden a incorporar los buenos hábitos alimenticios de forma natural, no como una obligación. La comida sabrosa y saludable pasa a formar parte de su día a día. Los adultos refuerzan lo aprendido a lo largo de sus vidas, y corrigen alguna práctica que no sea la más sana. Entre todos, en familia, se motivan a seguir las buenas prácticas, y a cambiar aquellas que están alejadas de una alimentación sana y balanceada.

¿Cuáles son los beneficios de tener buenos hábitos alimenticios?

  • Obtienes los nutrientes, vitaminas y minerales esenciales para que tu cuerpo y mente se desarrollen de manera adecuada.
  • Tienes menos probabilidades de subir de peso por consumo excesivo de grasas y azúcares, o de bajarlo por deficiencia de nutrientes.
  • Mantienes un peso ideal, de acuerdo con la edad y estatura, lo que te ayudará a prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes.
  • Te sientes con más energía y vitalidad, y tienes más facilidad para mantener la concentración.
  • Eres consciente de lo que comes y de la calidad y cantidad de los alimentos que debes ingerir. De esta manera puedes identificar cuándo necesitas moderar o eliminar ciertos alimentos no tan saludables.
  • Disfrutas del placer de comer. Masticar bien los alimentos y comer con tranquilidad contribuyen a mantenerte con buena salud.

buenos hábitos alimenticios

¿Cómo enseñar buenos hábitos alimenticios?

Para adquirir desde la niñez buenos hábitos alimenticios es fundamental el rol de la familia y la escuela. Tienen una gran influencia porque los hábitos se adquieren por modelaje y repetición.

La Unicef recomienda comenzar a enseñar buenos hábitos desde los 0 a los 6 años. Es muy probable que los hábitos y estilos de vida saludables que se asimilan en esta etapa inicial de la vida perduren hasta la adultez. Es importante consolidar los buenos hábitos alimenticios antes de que se adquieran hábitos negativos que con el paso del tiempo sean más difíciles de cambiar.

Los consejos dirigidos a familia y maestros para crear hábitos de alimentación saludable desde la infancia, son:

  • Enseñar a los niños cómo utilizar los cubiertos, el plato, la servilleta y el mantel.
  • Indicarles que deben tener una buena postura corporal en la mesa y que deben masticar con la boca cerrada.
  • Servirles las porciones adecuadas a su edad y necesidades nutricionales.
  • Guiarlos para que mastiquen lentamente los alimentos, disfruten e identifiquen sus sabores y texturas.
  • No forzar a los niños a comer, solo ofrecerle los alimentos. Tampoco usar los alimentos como premio o castigo.
  • Enseñarles la importancia de la higiene, de lavarse las manos antes de comer y cepillarse los dientes después de cada comida.
  • Cuidar el ambiente que rodea el momento de las comidas. Tiene que haber tranquilidad y calidez, y nada de prisas. La hora de las comidas tiene que ser el centro de todo, no debe haber distracciones. Debe pensarse como un momento ameno para compartir con la familia o los compañeros en la escuela.
  • En cuanto al ambiente físico, se aconseja cuidar la limpieza y seguridad. Todos los elementos deben estar adaptados a la edad y tamaño del niño: mesa, silla, cubiertos, platos, vasos.
  • Ese ambiente positivo es ideal para conversar con los niños sobre los alimentos. Así, desde pequeños van internalizando el valor de la nutrición, y la importancia de alimentarse bien para su crecimiento y desarrollo pleno.
  • Se recomienda respetar los horarios de las comidas, evitar retrasos excesivos.
  • Incorporar a los pequeños a las rutinas de limpieza, indicarles cómo se lavan los platos, dónde van los desperdicios, y hasta permitirles ayudar un poco.

Aprender hábitos saludables en la cocina

Los buenos hábitos alimenticios se enseñan también durante la compra y la preparación de los alimentos.

  • Conviene involucrar a los pequeños en la preparación de los alimentos. Planificar con ellos los platos de la semana y en lo posible ir a hacer la compra con ellos. Este es un buen momento para hablarles de la importancia de alimentarnos de forma adecuada y qué opciones tenemos para hacerlo.
  • Dejar que participen en el cocinado, que conozcan las distintas y más sanas formas de preparación de los alimentos.
  • Cocinar recetas atractivas, que puedan sentir los sabores y texturas de los diferentes alimentos. Que los platos estimulen el apetito de los pequeños.
  • Conversar en la mesa sobre los platos, pedir la opinión de los niños sobre los sabores y olores, conocer lo que más les ha gustado y lo que menos les apeteció.

chico comiendo chocolate

Cambiar los hábitos alimenticios

Para los adultos es más difícil, pero no imposible cambiar la forma de alimentarse. Mejorar los hábitos alimenticios es siempre una buena decisión. ¿Cómo podemos lograrlo?

Apuntar qué comemos, cuándo y cuánto es una buena forma de empezar. Es un diagnóstico que nos permite saber qué debemos cambiar. Podemos identificar en qué situación comimos de más o comimos sin hambre, y reflexionar sobre qué podemos hacer en la siguiente oportunidad para evitarlo. Por ejemplo, sustituir una merienda rica en azúcares por una de frutos secos o verduras crudas.

Planificar los menús y la compra es otra buena idea, así como hacer todo lo posible por respetar el horario de nuestras comidas. Aprender nuevas recetas, apuntarse en clases de cocina para compartir con familia y amigos, son opciones para estimular la práctica del comer bien y sano.

Dejar el móvil y otras distracciones mientras comemos, hará que estemos más relajados al comer, prestaremos más atención a los sabores de nuestros platos.

Beneficios del teambuilding

¿Qué beneficios tienen las actividades de teambuilding?

Las actividades de teambuilding o de construcción de equipos están orientadas a la formación o al reforzamiento de equipos de trabajo. Como la productividad de las empresas está centrada en las personas, es clave dedicar el tiempo suficiente a la construcción de equipos de trabajo bien formados.

Desarrollar las habilidades necesarias, para que nuestros equipos de trabajo sean de alto rendimiento es uno de los beneficios del teambuilding.

Por ello, en Kitchen Academy tenemos nuestra propia propuesta, para disfrutar de estos beneficios del teambuilding como lo es, nuestro nuevo e innovador teambuilding de cocina.

Construyendo equipos desde la cocina

Aprender a cocinar es una forma excelente para lograr que un grupo de personas se convierta en un equipo, pues permite practicar los comportamientos requeridos para un excelente rendimiento. La cocina necesita de organización, estructura, planificación, comunicación, confianza, creatividad y actitud positiva, todas ellas cualidades indispensables en un buen equipo de trabajo.

Por estas razones, formar equipos de trabajo, aprendiendo a cocinar, es una excelente oportunidad de desarrollar las habilidades requeridas para ser un equipo de alto desempeño.

Es así, como compartir sesiones de aprendizaje culinario en equipo, nos sirve para ver en acción los beneficios del teambuilding.

La cocina permite crear, planificar, organizar y ejecutar actividades que, sin duda,  proporcionarán a las personas la ocasión de convertirse en un excelente equipo.

Diseñar esas actividades que utilicen lo que requiere para cocinar, son las que forman parte de nuestra propuesta de teambuilding de cocina. Lograr los resultados a través de un trabajo armónico, colaborativo e innovador, hará del  clima laboral de tu empresa, lo que se requiere para ser exitoso en los negocios.

¿Qué beneficios tienen las actividades de Team Building? Desarrollar en tus empleados lo requerido, para hacer más eficiente su trabajo y por ende, el de tu empresa.

Beneficios del teambuilding

Beneficios del teambuilding

Para tener una empresa eficiente y exitosa, es primordial que los empleados puedan trabajar juntos, así que es importar aprender a hacerlo.

He aquí, seis beneficios del teambuilding para construir equipos en tu empresa:

1.     Potencia el trabajo en equipo

Empoderar a cada integrante del equipo es primordial para garantizar la fortaleza del equipo y lograr los resultados en menor tiempo y con mayor eficacia. La robustez del equipo de trabajo hace a tu empresa más productiva, lo que sin duda, genera bienestar y un mejor clima laboral, donde todos se sienten bien.

Y esas sensaciones harán de tu equipo, un potente y cohesionado grupo que trabajará mejor para el beneficio de tu empresa.

2.     Mejora la comunicación

Un buen equipo de trabajo es aquel donde los integrantes se escuchan y se retroalimentan, y así, están en la misma página, cuando surgen inconvenientes. Estar dispuestos a escuchar las opiniones de otros, e inclusive cambiar de opinión para ofrecer y/o crear nuevas soluciones o estrategias de desempeño, hace más eficiente el trabajo en equipo.

Las prácticas de escucha activa y retroalimentación provocarán que mejore la comunicación en el equipo de trabajo.

3.     Estimula la confianza y el compañerismo

Los retos nuevos son oportunidades para desarrollar la confianza entre los miembros del equipo, así que actividades donde tengan que colaborar entre ellos serán muy efectivas.

El participar en esas actividades fuera de la rutina del trabajo, les permitirá crear lazos para lograr los objetivos, donde la confianza y el compañerismo serán la clave.

4.     Fomenta la actitud positiva

Actividades que los participantes logren realizar exitosamente, reafirmarán la actitud positiva ante lo novedoso o desconocido que tengan que afrontar. Así que, cada vez, será más fácil salir del área de confort con una buena predisposición y una actitud que sea ganadora, pues esa actitud hará la diferencia.

Una actitud positiva hace personas felices tanto en la vida como en el trabajo y así tendrás en tu empresa, empleados más motivados y más productivos.

5.     Aumenta la creatividad

Es importante, diseñar sesiones donde se permita generar libremente la mayor cantidad de ideas posibles. Ya sean para solucionar problemas u ofrecer opciones, que no sean las usuales, a situaciones comunes o nuevas.

Es primordial, tener la oportunidad de ver de qué cosas somos capaces, por lo que actividades que nos permitan agudizar el ingenio, son bienvenidas. La sinergia que se produce entre los integrantes del equipo, repercute en el aumento de la creatividad, porque el todo es más que la suma de las partes.

6.     Refuerza el sentimiento de pertenencia a la empresa

Realizar actividades que permitan conocer más la empresa y sentirse parte de ella, es algo muy poderoso para crear una identidad compartida por los miembros del equipo. Identificar los valores de la empresa y que los integrantes del equipo los sientan como suyos, sin duda, reforzará el sentido de pertenencia de los miembros de su equipo.

Estos seis beneficios del teambuilding se pueden convertir en los pilares fundamentales de tu empresa para lograr sus objetivos, lo que garantiza el éxito empresarial.

eventos de cocina adultos

Teambuilding de Cocina

Un teambuilding de cocina se plantea como una oportunidad de utilizar las bondades de la gastronomía en la conformación de equipos de alto rendimiento. Pues, el hecho de cocinar juntos, se puede convertir en una forma de unir o fortalecer a un equipo, ya que se trata de una actividad gratificante y cuyos resultados se ven rápidamente.

Estas sesiones gastronómicas son una invitación a coincidir en un espacio diferente, donde podrán participar y compartir habilidades, que quizás antes no se mostraron al equipo, por no darse la circunstancia.

A través de las recetas diseñadas, se armarán las estrategias necesarias, para que cada grupo, usando sus habilidades como equipo, alcance el desarrollo de un buen platillo.

En resumen

En la actualidad, los beneficios del teambuilding forman parte de las herramientas con las que cuentan las empresas para ubicarse mejor en el mercado. Para ello, las capacidades del recurso humano de tu empresa hacen la diferencia, a la hora de lograr posicionarte dentro de las más eficientes de tu ramo.

… y para conseguir y aprovechar todos los beneficios del teambuilding, te queremos invitar a ti y a tu equipo de trabajo a nuestro teambuilding de cocina en Kitchen Academy.