cocinar en casa con los peques

Beneficios de cocinar en casa con los peques

La cocina es el espacio más concurrido de la casa, y en torno a ella se concentran los visitantes, la familia y los amigos, pues de allí surgen los platos que comemos durante todo el día todos los días, por eso se ha hecho más frecuente el hecho de cocinar en casa con los peques.

Los medios de comunicación han puesto en boga el hecho de cocinar en casa y de que los niños participen en la preparación de los alimentos, lo que ha dado notoriedad a escuelas como Kitchen Academy, donde se conjugan la enseñanza, el aprendizaje, el entretenimiento y la sana alimentación.

Gracias a este auge, los padres han tomado consciencia de los beneficios de cocinar en casa con los peques, que no son pocos ni triviales, sino que son momentos que quedarán en la memoria de los niños y que marcarán el camino hacia una alimentación saludable y a la grata experiencia de saborear platillos hechos con el cariño y la calidez de la familia.

¿Cómo involucramos a los niños en la cocina?

La curiosidad infantil es una de esas características de los niños que todo adulto debe aprovechar para enseñarles todo lo que pase alrededor; sus preguntas inagotables y su capacidad de retener la mayor parte de la información que les damos resulta una ventaja crucial, especialmente en el ámbito culinario.

Durante la preparación de las comidas ponemos en práctica todos nuestros sentidos, por eso la cocina es una actividad completa, que requiere de toda nuestra atención y de la que sacamos lo mejor de nosotros mismos.

Los niños no son ajenos a esta realidad, por eso debemos invitarlos a que formen parte de las preparaciones, y aunque sabemos que lo que más les gustan son las patatas fritas, las hamburguesas y los postres, debemos comenzar por “enamorarlos” invitándolos a que descubran más sabores y combinaciones tan sabrosas como nutritivos.

Nunca está bien obligarlos a que cocinar en casa con los peques, sino más bien despertar su curiosidad; en lugar de decirles “pela esta cebolla” o “pica esta verdura”, da mejor resultado retarlos o decirles “¿quieres ver cómo transformas estos ingredientes en un buen guiso?”.

Lo otro es quitarles el miedo (en caso de que lo tengan) al calor, a los cuchillos y demás utensilios de cocina, dándoles seguridad y enseñándoles cómo manipularlos sin que corran riesgos.

Beneficios de cocinar en casa con los peques

Son muchas las ventajas que resultan de cocinar en casa con los peques, involucrarlos y fomentar su participación en la preparación de alimentos, pues al ser tan curiosos y creativos, es posible que obtengamos resultados que ni siquiera habríamos imaginado.

Hábitos saludables

La combinación, proporción, calidad y procedencia de alimentos es uno de los secretos de una sana alimentación, lo cual será tema recurrente cuando se trata de cocinar en casa con los peques.

A través de la cocina y de nuestra enseñanza, aprenderán acerca de los ingredientes más sanos, de la forma más adecuada de prepararlos para obtener de ellos todos sus nutrientes y aprovechar sus propiedades, así como de las cantidades y frecuencia de consumo.

Mayor independencia

Cuando los niños se involucran en la cocina adquieren destrezas que los hacen más independientes, pues podrán decidir sobre combinaciones, cantidades formas y técnicas de cocción.

Además, tendrán la capacidad y la creatividad para proponer platos, decidir cómo combinarlos, aderezarlos y hasta podrán participar del emplatado y la presentación final, lo cual también es de suma importancia.

Despierta su curiosidad

La preparación de alimentos puede resultar todo un misterio para los niños, especialmente si los acostumbramos a que reciban los platos de comida sin saber qué contienen, cuál es el nombre de los ingredientes ni cómo están preparados.

Pero, si nos acostumbramos a cocinar en casa con los peques, estaremos despertando su curiosidad, pues siempre van a querer saber cómo hacer tal o cual receta, o qué sucede si en lugar de agregar un ingrediente agregamos otro.

Ese será uno de los grandes beneficios, ya que de ahí en adelante comenzará una cadena de preguntas cuyas respuestas las obtendrán en la medida en que se involucren cada vez más en la cocina.

Aprenderán de ciencias

Química y cocina

Siempre se ha dicho que parte de los secretos de la cocina está en las reacciones que producen la combinación de algunos ingredientes, lo que no les hemos dicho es que se trata de ciencia pura, y en este caso de la química, como, por ejemplo, la respuesta que dan las salsas de tomate sometidas a altas temperaturas, o los sabores que se desprenden de algunas especias al frotarse con las manos.

Y así como se obtienen reacciones positivas, también podemos advertirles acerca de los riesgos que representan los choques térmicos (calor extremo y frío), como el del aceite caliente cuando le caen unas gotas de agua fría.

Física y cocina

La física estudia las propiedades de la energía y de la materia, la merma o reducción de alimentos sometidos al calor son reacciones físicas, o la transformación de algunos ingredientes dependiendo de la técnica de cocción que utilicemos.

Biología y cocina

Esta ciencia está presente en la cocina en los diferentes métodos de conservación de alimentos: congelados, hervidos, salados, almibarados, etc., lo que hace que los pequeños entiendan los procesos que ocurren cuando empleamos ciertos métodos para que nuestros alimentos duren más tiempo.

Matemáticas y cocina

Por ser un arte internacional, la cocina emplea unidades de medidas que no son iguales en todas partes del mundo, por lo que cocinar en casa con los peques hará que conozcan de los equivalentes de las medidas, como kilogramos con respecto a libras y viceversa, litros y onzas, y otras tantas fórmulas de preparación para obtener los resultados deseados en una receta.

Hábitos de limpieza y aseo

Cuando cocinamos con los niños en casa también surge la necesidad de mantener el orden y la limpieza, tanto de los espacios donde elaboramos los alimentos, como de quienes preparamos las recetas y de los utensilios.

Esto, sin duda fomentará en ellos el orden y el aseo, lo cual aplicarán en otros ámbitos de su vida.

Problemas que causa la mala alimentación en los más jóvenes

Problemas que causa la mala alimentación en los más jóvenes

La preocupación genuina de los padres por sus hijos por evitar una mala alimentación se debe a que son muchas y graves las consecuencias que pueden traer las dietas desbalanceadas, comidas con escasos nutrientes y con cantidades insuficientes que no llegan a cubrir sus requerimientos básicos.

Es común que los niños prefieran jugar a sentarse a la mesa y consumir todo lo que está en el plato, sin embargo, el empeño debe estar centrado en que en cada comida existan ciertos rituales que vayan formando en ellos el hábito de comer a la misma hora, en el sitio adecuado, con todos los implementos y menús con todos los grupos de alimentos.

Los hábitos y costumbres sanas de alimentación que adelantemos en casa, pueden ser reforzados en una escuela de cocina infantil donde expertos en nutrición pueden hablarles a los niños sobre la importancia de una dieta abundante y balanceada, y donde estarán aprendiendo mientras se entretienen conociendo las propiedades de los alimentos y cómo actúan en el organismo.

Consecuencias de una mala alimentación

La formación del cerebro y todas las capacidades cognitivas se forman durante los primeros años de vida, de allí la importancia de una alimentación que ayude al organismo a fortalecer el cerebro.

Más adelante, en la adolescencia, cuando ocurren cambios hormonales, las necesidades del cuerpo aumentan considerablemente, debido al alto consumo energético, por lo que se requiere de comidas que contengan carbohidratos, vegetales, proteínas de origen animal, verduras y frutas.

La pubertad es la etapa en la que el cuerpo aumenta el 25% de la talla que lo acompañará durante la adultez, aumenta la masa tanto de los músculos como de los huesos, se aumenta la capacidad sanguínea y el tamaño de los órganos internos, lo que nos indica que las necesidades nutricionales deben ser suplidas para la formación y desarrollo del cuerpo en todas sus dimensiones.

Es por eso que una mala alimentación estaría atentando contra el crecimiento y desarrollo del cuerpo, la capacidad de respuesta cognitiva e intelectual, la agilidad física y comprometiendo la salud tanto en el corto como en el mediano y largo plazo.

Enfermedades relacionadas con una dieta inadecuada

En la adolescencia son muchas las opciones de comida que se nos presentan para salir del paso, que por lo general no aportan los nutrientes necesarios. La mayoría de quienes siguen una dieta inadecuada presenta problemas que se han hecho comunes en los tiempos actuales, y han significado el incremento en la aparición temprana de enfermedades como la diabetes tipos 2, hipertensión, problemas cardiovasculares y obesidad.

Además, se aumenta la probabilidad de padecer de:

  • Anemia

Esta es una afección que se manifiesta en la sangre debido a la falta de hierro en el organismo, y es ocasionada por una deficiencia nutricional cuyos efectos son irreversibles en el desarrollo intelectual del niño. Un niño o adolescente anémico tiene poca capacidad de retención, análisis y discernimiento, así como de concentración, por lo que se estaría comprometiendo su futuro como persona autónoma e independiente.

  • Debilidad músculo esquelética

El bajo consumo de proteínas, calcio, vitaminas provenientes de diferentes alimentos, y otros nutrientes puede atentar contra la formación y desarrollo muscular y óseo. La debilidad muscular o hipotonía, se relaciona con la poca tonicidad de los músculos, cuya respuesta se ralentiza ante situaciones cotidianas.

Los jóvenes con hipotonía presentan piel pálida, bajo rendimiento escolar y físico, tienen un semblante cansado y triste y un crecimiento lento o nulo.

  • Desnutrición

La desnutrición es un tema sensible que afecta no solo la vida del niño o adolescente que la padece, sino de su familia y de la sociedad. La desnutrición es un proceso complejo que aparece no solo cuando no se ha tenido la cantidad de alimentos suficiente, sino cuando lo que se ha consumido no aporta los nutrientes que requiere el organismo.

Un niño o adolescente que sufre de desnutrición es más propenso a enfermedades infecciosas, pues su sistema inmunológico está comprometido; tiene un crecimiento y desarrollo lentos, tiene baja respuesta psicomotora y bajo desempeño intelectual y físico.

Otras enfermedades asociadas a la mala alimentación son insomnio, cansancio, dolores crónicos, cefaleas, gastritis, altos niveles de colesterol, dificultades respiratorias, problemas odontológicos y apatía.

¿Cómo evitar la mala alimentación?

Siempre es mejor prevenir que lamentar, y en el caso de las enfermedades que son consecuencia de una mala alimentación, lo mejor es evitar caer en un círculo vicioso de ingerir comidas que nos llenen pero no aporten nutrientes, para luego caer en cuadros de enfermedades que nos lleven a una emergencia médica, sin atender el origen del problema.

No obstante, el hogar es el sitio donde por antonomasia se debe impartir una formación nutricional adecuada, pues es allí donde los niños aprenden, con el ejemplo de los padres y demás miembros de la familia, a consumir todo tipo de alimentos.

Algunos consejos para prevenir la mala alimentación

No saltarse ninguna comida

Especialmente el desayuno, que resulta ser la comida más importante del día, pues a partir de lo que ingiramos tendremos una disposición durante la mañana. El consumo de huevos, mantequilla, leche, yogur, panes ricos en fibra, frutas y zumos naturales deben estar presentes en el desayuno.

Comer balanceado y suficiente

Todas las comidas deben incluir alimentos de todos los grupos, la proporción de cada uno de estos determinará la cantidad de nutrientes que aporten al organismo. Lo recomendado es 25% de proteínas (carnes, pollo, pescado, huevos), 25% de carbohidratos (arroz, preferiblemente integral, pasta, puré) y 50% de vegetales y frutas.

También se debe considerar la hidratación como un factor esencial en la nutrición, especialmente de agua no carbonatada.
Problemas que causa la mala alimentación en los más jóvenes-2

Cocinar en casa

Hasta los mejores chefs recomiendan las comidas hechas en casa, pues de estas conocemos el origen de los ingredientes, se controlan las cantidades de azúcar y grasa y se procura la inclusión de alimentos ricos en nutrientes.

Alejarse de la comida chatarra

La comida rápida es en parte responsable del aumento en los índices de obesidad, por su alto contenido de harina refinada, azúcar y grasa, que satisfacen el hambre pero aporta calorías vacías. Mantenernos al margen de estos menús nos ayudará a evitar la mala alimentación.

La mejor actividad extraescolar

La mejor actividad extraescolar

Las clases de cocina para niños son la mejor actividad extraescolar para los peques de la casa. Es la mejor selección para emplear el tiempo fuera del cole porque es una actividad muy completa. En la cocina los niños aprenden, se divierten, adquieren hábitos saludables y se ven estimulados a desarrollar su ingenio y creatividad.

Como actividad extraescolar las clases de cocina son ideales porque combinan la educación y el esparcimiento. Los niños adquieren conocimientos y destrezas mientras disfrutan. Mejoran el rendimiento en aspectos como la disciplina, la concentración, la comunicación, la organización y el trabajo en equipo.

Los niños pueden comenzar a tomar clases de cocina desde los 4-5 años de edad. Es una edad adecuada para comenzar con las actividades extraescolares en combinación con el juego libre que los peques necesitan en esta etapa.

Otra de las características positivas de las clases de cocina como actividad extraescolar es que pueden participar todos los miembros de la familia. Si se desea realizar una actividad en familia, la cocina es el mejor sitio para compartir y aprender juntos. En compañía, los niños podrían sentirse más estimulados a realizar la actividad y también se fortalecen los vínculos familiares.

Las clases de cocina como actividad extraescolar tienen la ventaja de favorecer el desarrollo personal y de socialización de los niños. Aprendiendo a desenvolverse en una cocina, los niños ganan independencia, confianza y una mayor madurez en las relaciones sociales.

Siempre es importante tener en cuenta que para disfrutar de las clases extraescolares hay que respetar el deseo e interés del niño. En esto la cocina tiene cierta ventaja con respecto a otras actividades porque tiene la virtud de encantar a medida que se van descubriendo sus secretos. Para los niños las clases de cocina son la oportunidad de conocer y explorar un mundo nuevo que puede incluso ser el descubrimiento de su vocación.

Clases de cocina para niños

Las clases de cocina para niños son adaptables, se diseñan de acuerdo con el desarrollo psicomotor y cognitivo de los pequeños según su edad.

En la escuela de cocina aprenden sobre los alimentos, a elaborar recetas y manejar las herramientas de cocina. Las preparaciones y la manipulación de los utensilios y de la propia cocina se realizan de forma progresiva y siempre de acuerdo con la edad.

En las clases de cocina los niños adquieren conocimientos sobre la alimentación saludable. Aprenden cómo se deben combinar los grupos de alimentos y cuáles son los aportes nutricionales de cada uno y cómo mantienen nuestra salud. Las recetas que se enseñan cuidan el equilibrio y la adecuada combinación de verduras, carnes rojas y blancas, carbohidratos y postres.

Todos estos aprendizajes y vivencias se dan en un ambiente agradable, hecho para disfrutar y compartir con personas de la misma edad e intereses comunes.

En esta actividad extraescolar, además, se crean buenos hábitos de higiene, limpieza y seguridad en el espacio de la cocina.
actividad extraescolar

¿Qué le aportará esta actividad en su vida cotidiana?  

En las clases de cocina los niños se entrenan para toda la vida. Aprenden recetas básicas que los ayudarán a no depender de otros para alimentarse. Por ejemplo, cómo hacer un arroz, cómo elaborar un aderezo para ensaladas, cómo hacer una rica salsa para pasta, o un sabroso postre si les apetece.

Las recetas y técnicas más sencillas son la puerta de entrada para aprender platos y formas de cocinado más elaborados. Estimulan las ganas de poner en práctica lo aprendido, por conocer más y por compartir en familia la elaboración de las recetas aprendidas.

Esta actividad despierta la curiosidad de los niños por probar ingredientes que no conocen o que no suelen comer en casa. Es una buena forma de que se atrevan a comer verduras, por ejemplo, si en la casa no lo hacen. Descubren la mejor y más sabrosa manera de cocinarlas en la medida que van conociendo la diversidad de preparaciones que existen.

Algunos de los aportes para la vida que obtienen los niños de las clases de cocina como actividad extraescolar son:

  • Amplían su cultura. Aprenden a apreciar la gastronomía de su país y a interesarse y respetar las de otros lugares del mundo.
  • Sacan el máximo provecho de los ingredientes. Un conocimiento útil para toda la vida es saber identificar los ingredientes y sus características, cómo escoger los de mejor calidad y aprovecharlos al máximo.
  • Descubrimiento vocacional. Las clases extraescolares en la cocina pueden llevar al niño a descubrir su vocación. A llevar a otro nivel su gusto por los fogones y pensar en la posibilidad de dedicarse profesionalmente a esta área en el futuro.
  • Cuidar de sí mismos. Las clases de cocina aportan a los niños independencia, seguridad, fortalecimiento de la autoestima y la oportunidad de socializar.
  • Experimentar situaciones nuevas, tales como elaborar una nueva receta, manipular un utensilio por primera vez o trabajar en equipo para obtener un objetivo. Son vivencias que dan la experiencia necesaria para abordar con seguridad situaciones similares en la vida cotidiana.
  • Organizar el tiempo. En la cocina los niños aprenden a seguir instrucciones, cómo elaborar una receta paso a paso y organizar el tiempo según las tareas a realizar.
  • Destrezas manuales. Los más chicos se benefician de la socialización con otros niños y con actividades que ayudan a desarrollar su motricidad fina. También se inician en cómo organizar el tiempo y en el concepto de responsabilidad.
  • Relajación y diversión. Para los niños más grandes, las clases de cocina son ideales para relajarse de las presiones académicas. Lo mejor de todo es que también estarán aprendiendo, pero casi sin darse cuenta.
  • Como actividad extraescolar, las clases de cocina son beneficiosas para evitar dos grandes males de la actualidad: la obesidad infantil y el sedentarismo. Crean buenos hábitos de alimentación, y estimulan a la actividad porque los niños quieren involucrarse más en la preparación de las comidas en casa. Mientras estén en la cocina se alejan por un rato de las pantallas y de la falta de movimiento.
  • Aprecio al trabajo. Los niños se dan cuenta del valor del trabajo que toma la preparación de los alimentos. Disfrutan y se sienten satisfechos cuando prueban una comida sabrosa elaborada por sí mismos.
Recetas para niños con alergias

Recetas para niños con alergias

Cocinar recetas para niños con alergias alimentarias puede parecer demasiado retador, pero no hay que entrar en pánico. Existen muchas opciones y no tiene por qué ser complicado.

Entre la variedad y cantidad de recetas para niños, hallarás también preparaciones sanas, sabrosas y divertidas sin el uso de ingredientes prohibidos. En Kitchen Academy nos preocupamos por las personas que sufren diferentes tipos de alergias alimentarias. Por eso en nuestra escuela virtual te ofrecemos alternativas de preparaciones sin los ingredientes más frecuentes que afectan a los niños alérgicos. Podrás elegir entre diversas recetas para niños con alergias.

La variedad te dará la posibilidad de cocinar sin tener que preocuparte por una reacción alérgica ni por afectar la alimentación balanceada del pequeño.

Ser cuidadosos al preparar recetas para niños con alergias

Al cocinar recetas para niños con alergias lo primero que debemos tener en cuenta es que contengan la cantidad de nutrientes que necesitan. Que una persona alérgica no pueda ingerir gluten o lactosa, por ejemplo, no significa que deba comer mal y poco sano. Existen productos sustitutos que combinados de manera adecuada aportan los nutrientes que requieren los infantes para su crecimiento.

Pensemos también en recetas para niños con alergias para todas las comidas: desayunos, almuerzos, cenas y meriendas. Sobre todo prestemos atención a que los niños no se sientan marginados, que puedan comer los platos más populares adaptados a su condición de alérgicos.

Las alergias alimentarias involucran al sistema inmune, por lo que podrían representar un riesgo para la vida de una persona. Incluso una cantidad mínima de un alérgeno alimentario puede desencadenar la reacción. Debemos observar con cuidado que los ingredientes y productos ya preparados que compremos estén libres de alérgenos y de trazas.

La leche de vaca, el huevo, el gluten, el pescado y los frutos secos están entre los alimentos que causan más alergias en niños. Lo positivo es que tenemos diversas alternativas a estos alimentos en recetas para niños con alergias.

Recetas para niños con alergias

Para niños alérgicos a la lactosa

La alergia a la leche de vaca limita gran cantidad de alimentos para los niños, sobre todo los postres, muy apetecidos en la infancia. Los niños con esta alergia deben evitar cremas, yogures, quesos, mantequillas fabricados a base de leche de vaca. Tienen prohibidos los helados, batidos, chocolates con leche, tartas y galletas.

Las recetas para niños alérgicos a la leche de vaca pueden tener entre sus ingredientes sustitutos como la leche de soya o almendras. Podemos escoger recetas que no incluyan ningún tipo de leche como ingrediente y que resulten igual de sabrosas y atractivas para los niños.

Una alternativa, por ejemplo, es cocinar una tarta de chocolate usando cacao en polvo. Sustituimos la leche y la mantequilla, incluso los huevos si es alérgeno también, por agua para mezclar.

En recetas como tortilla de patatas y croquetas de pollo, el agua también será nuestra mejor aliada. Nos servirá como sustituto de la leche para darle jugosidad a las mezclas. Otra buena opción es incluir un caldo de pollo que no solo hará más jugosa sino también más gustosa la preparación.

Para niños alérgicos al huevo

Son muchos y variados los productos que contienen huevo que los niños alérgicos deben evitar comer. Es importante informarse y leer con cuidado las etiquetas de los productos para no correr ningún riesgo.

Además del propio huevo en todas sus presentaciones, los niños tienen prohibidos alimentos como natillas, leche condensada, helados, margarina, mayonesas, embutidos, salchichas y panes. No deben consumir repostería que contenga este alimento.

Preparar una tortilla de patatas sin huevos es posible. Las alternativas son sustituir los huevos por leche de arroz o emplear una mezcla de harina de garbanzos y agua.

Un bizcocho sin huevo queda igual de sabroso que uno con ese ingrediente. Para que quede jugoso y esponjoso podemos utilizar mantequilla, leche o yogur.

Para los rebozados podemos optar por usar solo pan rallado porque igual el alimento quedará crujiente. Como alternativas están también los zumos de naranja o limón o la leche de vaca, o una mezcla de harina de garbanzo y agua.

Para niños alérgicos al gluten

Entre las recetas para niños con alergias están aquellas que no llevan gluten, uno de los alérgenos más frecuentes.

El gluten se encuentra en cereales como el trigo, el centeno y la cebada. Es un ingrediente básico de la industria alimentaria de alimentos procesados. Un niño alérgico al gluten no debe comer panes, bollería, pastas, pizzas, galletas, tartas.

Cada vez es más frecuente encontrar alimentos sin gluten en las tiendas y supermercados. Por ejemplo, para preparar una lasaña podemos comprar placas de lasaña sin huevo y sin gluten. Para hacer la bechamel tenemos a la maicena como alternativa a la harina de trigo.

Los risottos son otra gran opción para los niños alérgicos al gluten. Podemos prepararlos en ricas combinaciones, como con champiñones y jamón serrano, o con espárragos y queso de cabra.

Un postre riquísimo y clásico son las galletas de mantequilla. En lugar de harina de trigo, usaremos harina de maíz molido, que no sea precocinada.

Recetas para niños con alergias

Para alérgicos al pescado

Los niños alérgicos al pescado no deben consumirlo en ninguna de sus especies ni variedades.

En estos casos, la proteína del pescado se reemplaza por la de otras carnes como de vaca, pollo, cerdo o pavo. Las proteínas de origen vegetal son también una buena alternativa: garbanzos, alubias, lentejas o quinoa.

Para consumir los beneficiosos ácidos grasos omega-3, podemos escoger recetas con frutos secos y semillas.

Si el niño es alérgico a los frutos secos, simplemente no debe comerlos ni tener contacto con estos alimentos. Pero debemos prestar mucha atención porque los frutos secos vienen en muchos productos, es aconsejable leer bien las etiquetas para evitar comprarlos.

Podemos encontrarlos en productos de repostería y panadería, en cremas y mantecas, en dulces como los turrones y bombones, en chocolates, galletas y cereales.

Por fortuna, existen alternativas saludables a los frutos secos con los mismos beneficios para la disminución de las concentraciones de colesterol en la sangre. Preparaciones con frutas y verduras, pescado azul, aceite de oliva, legumbres y cereales integrales aportan también vitamina E, ácido fólico, fibra, magnesio, esteroles vegetales. Son perfectos sustitutos y además fáciles de integrar en las recetas para niños con alergias.

comer pan todos los días

¿Tenemos que comer pan todos los días?

¡Qué rico es el pan! Creo que pocas personas no estarán de acuerdo con esta afirmación, y más si el pan está recién salido del horno. Ha sido tan importante el pan como parte de nuestra alimentación que hay muchos dichos relacionados con él: «El pan nuestro de cada día», «Por mucho pan nunca es mal año», «Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino»… pero, de verdad, ¿tenemos que comer pan todos los días? Hay ideas encontradas al respecto, unas que apoyan el consumo diario de pan como forma de consumir cereales, que los consideran básicos para la alimentación, y otras que proponen que la base de la alimentación deben ser verduras y hortalizas, pues los cereales solo aportan energía, pero ningún tipo de nutrientes. Y, como en nuestras Escuelas de Cocina enseñamos a comer sano y equilibrado, queremos ahondar un poco más en el tema.

El pan es bueno

La cultura del pan

En realidad, podemos decir que en muchos países el pan es considerado más que un alimento. Es casi un producto indispensable que ha acompañado a la humanidad desde que se elaboró el primero «por accidente» –como ha ocurrido con casi todos los «buenos descubrimientos»–. El pan ya era elaborado por los antiguos egipcios, quienes cultivaban cereales, principalmente trigo, en las fértiles tierras de las riberas del Nilo. De hecho, son los egipcios quienes descubren la fermentación del pan, lo que da inicio a la panificación. Posteriormente, los griegos perfeccionan este arte y desarrollan panes a base de diferentes cereales –maíz, cebada, centeno, avena–, añadiéndoles especias, miel, aceite y frutos secos. Además, ya desde los egipcios y griegos se consideraba al pan como sustento de las clases más pobres.

comer pan todos los días

Consumo de pan en España

En España, es toda una cultura el consumo del pan, tanto que, nueve de cada 10 españoles dice consumir pan a diario porque le gusta. Hace unos años era común que en cada casa se elaborara la masa del pan, se le colocara una seña de identidad, y se llevara a hornos públicos para su cocción. No pocos autores citan al pan en sus escritos o lo representan en sus pinturas como parte de la vida cotidiana de las personas. De hecho, desde hace más de 700 años existen gremios de panaderos en nuestro país y se cree que pueden existir más de 300 variedades de pan.

Es tan importante la cultura de pan en España que existen cuatro elaboraciones con Indicación Geográfica Protegida. La más restrictiva es la otorgada al pan de Cea, que determina el origen de la harina que se debe usar, la cantidad de levadura y el tiempo de fermentación, que es más largo. El pan de Alfacar es elaborado en Granada manualmente, utilizando agua del propio pueblo, lo que lo hace especial. El pá de Pagés Catalá se caracteriza por una fermentación lenta, hecho a base de masa madre y cocinado en horno de solera o con piso de piedra. Finalmente, el pan de Cruz, de la comarca de Calatrava, en Ciudad Real; su principal características es su corteza lisa con dos cortes profundos en forma de cruz.

Entonces, ¿comer pan o no comer pan?

Como para casi todo en la vida, el secreto del pan está en comerlo de forma equilibrada junto con los otros grupos de alimentos. De hecho, el pan es uno de los carbohidratos permitidos en toda dieta, siempre y cuando se respeten las cantidades de cada uno de los grupos de alimentos que se deben consumir en cada comida.       Y como con muchos otros productos, más que en saber si se debe o no se debe comer pan, lo importante es conocer los ingredientes que lleva el pan que consumimos para evitar los que lleven muchos aditivos.

El pan más simple está elaborado a base de harina de trigo integral, levadura y agua. Este pan es rico en fibras, lo que representa su principal bondad, aporta energía como todos los carbohidratos, y minerales, a la vez que contiene bajos valores de grasa. El problema surge con el pan elaborado industrialmente, pues su tratamiento implica la pérdida de muchas de sus propiedades. Durante el proceso de refinación de la harina, se le retira el germen y el salvado, que son los productos que le otorgan los mayores beneficios al pan. El germen representa al embrión de la semilla de trigo y, como tal, presenta ácidos grasos esenciales y vitaminas, además de minerales y algunas proteínas. Por su parte, el salvado representa la fibra del grano de trigo, por lo que su separación durante el refinamiento de la harina elimina el valor que pueda tener un pan para ayudar al tránsito intestinal. Tan importantes son estos subproductos, que son comercializados de forma individual para aprovechar sus bondades, como suplementos nutricionales.

Además de la eliminación de elementos esenciales del grano de trigo, la refinación incluye la adición de otros productos para su conservación que sí pueden ocasionar problemas de salud. Por ejemplo, el pan de manufactura industrial suele llevar como aditivo bicarbonato de sodio y/o cloruro de sodio. Estos excesos de sodio pueden ser perjudiciales para personas con problemas de hipertensión. Otro de los aspectos negativos del pan blanco industrial es su alto índice glucémico. Su rápida combustión en nuestro organismo ocasiona un consumo excesivo de insulina, produciendo consecuentemente altos niveles de azúcar en sangre.

Se debe preferir pan elaborado de forma artesanal, como ya dijimos, elaborado a base de harina de trigo integral, levadura y agua. Además de no poseer aditivos que pueden perjudicar nuestra salud, el hecho de conservar la fibra hace que el consumo de los carbohidratos que posee sea más lento, debido a una combustión más lenta de ellos que permite su utilización durante más tiempo como fuente de energía.

Como vemos, incluir pan en nuestra dieta diaria, en las cantidades recomendables para cada organismo, nos permitirá tener una buena fuente de energía y fibra, manteniendo un peso corporal saludable.

comer pan todos los días

 

bebidas energéticas

Bebidas energéticas ¿aptas para los niños?

Mucha es la publicidad que incita al consumo de bebidas energéticas en deportistas para aumentar su rendimiento y la hidratación durante los procesos de entrenamiento físico, pero muchos nos preguntamos ¿qué tan apropiadas son para los niños? Lo que caracteriza a este tipo de bebidas es que son estimulantes, y esto es porque contienen azúcar, cafeína y taurina.  Como en nuestras Escuelas de Cocina inculcamos valores saludables a los niños, les explicamos a los lectores las contraindicaciones de permitir que su pequeño consuma bebidas energéticas.

La primera cosa que hay que saber es que la gran cantidad de azúcar que contienen las bebidas energéticas abre el camino a la consulta odontológica por los daños que pueden causar a la dentadura de los niños, pero además, labran el camino a la obesidad. Así como el azúcar, las bebidas de este tipo contienen cafeína y taurina, dos estimulantes naturales que pueden ser encontrados en hierbas y otros alimentos y que, consumidos de forma natural y con moderación, ofrecen beneficios a la salud, pero que cuando se abusa de ellos pueden ser perjudiciales, sobre todo en los niños.

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hidratación

Es necesario hidratarse en verano

La mayoría de las personas no presta mucha importancia a la hidratación corporal. Es probable que desconozcan lo perjudicial que esto puede ser para su salud. Durante el día, nuestro organismo que está compuesto entre 50% y 70% de agua, pierde líquido a través del sudor y la orina. En verano, la temperatura suele alcanzar grados más altos, ocasionando que el cuerpo se deshidratarse con mayor rapidez.

¿Sabías que la deshidratación puede afectar la memoria y el estado de ánimo? Además de ocasionar insuficiencia en el rendimiento físico, está comprobado que influye de manera negativa en la parte cognitiva de la persona que la padece. A nuestros chicos de los campamentos urbanos de Kitchen les recordamos la importancia de la hidratación, ideal para disfrutar del verano ¡llenos de vitalidad!

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jóvenes y cocina

Jóvenes y cocina, el interés actual por la cocina

Es innegable que los jóvenes de esta generación, tienen gustos bastante singulares. Llevar una vida tradicional ya no es una regla estricta a seguir. El desarrollo tecnológico ha cambiado la manera en que se estudia, socializa, trabaja e incluso se come. Aunque las costumbres se han modificado, no se han perdido del todo. Solo que los métodos ya no son los mismos. Para muchos, la comida poco saludable está pasando de moda. Los jóvenes están cada día más interesados en la cocina y sus habilidades, en nuestra Escuela de cocina les ayudamos a lograr sus metas culinarias.

En Kitchen Academy ofertamos un curso de cocina práctica para jóvenes. Está diseñado con la intención de educar así como entretener, mientras se realizan diversas preparaciones fáciles, joviales y llenas de sabor.

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